lunes, 12 de octubre de 2026

Casos Clínicos: Mujer de 26 años con erupción pruriginosa y síntomas digestivos

Lindsey Van Gennep (Medicina Familiar) envió a un foro estas imágenes con el siguiente texto:

Una mujer de 26 años acudió hace dos meses a su médico de cabecera con quejas de intolerancia alimentaria, malestar general, hinchazón abdominal después de comer y estreñimiento. No había cambios de peso. Regresó dos semanas después para revisar su diario de alimentos, que resultó inconcluso. En la consulta de seguimiento mencionó una erupción en la parte inferior de la pierna derecha desde septiembre, que inicialmente pensó que era por hiedra venenosa. Le produce mucha picazón, especialmente cuando está mojada. También tiene una erupción con picazón en ambos codos, un bulto pruriginoso en el dedo índice izquierdo desde hace dos semanas y, más recientemente, una erupción pruriginosa bilateral en las muñecas.

 

Se solicitaron análisis de CMP, panel de celiaquía, Lyme, ANA y lupus, los cuales no mostraron anomalías. El estudio de histocompatibilidad mostró positividad para una variante HLA DQ 2.5.







Opinión:
Haciendo abstracción de los estudios de laboratorio, las lesiones que presenta la paciente en piel, que producen intenso prurito, son muy sugerentes de SARNA, así como también, la localización de estas lesiones son compatibles con ese diagnóstico. Por lo tanto, lo primero que haría es examinar cuidadosamente la piel buscando surcos acarinos, y eventualmente una dermatoscopía, la cual permite encontrar más fácilmente los surcos y, aun, visualizar al ácaro al final del túnel (signo del “ala delta”). También un raspado cutáneo para examen microscópico en portaobjeto, puede mostrar al ácaro, sus huevos o sus heces. En algunos casos como este, con lesiones tan sugerentes de escabiosis, se puede directamente realizar un tratamiento empírico para escabiosis. Los síntomas  digestivos que motivan la consulta (intolerancia alimentaria, malestar general, hinchazón abdominal después de comer y estreñimiento), y sus lesiones pruriginosas de la piel, junto a la positividad de una variante HLA DQ 2.5, obligan a pensar en ENFERMEDAD CELÍACA, asociada a DERMATITIS HERPETIFORME. Sin embargo, hay que tener en cuenta, 
que los síntomas digestivos que presenta esta paciente son mayormente inespecíficos y pueden ser explicados por patologías más prevalentes que la enfermedad celíaca como el colon irritable entre otros diagnósticos. Y si tenemos en cuenta que el estudio de histocompatibilidad de HLA D4 2.5 tiene un alto valor predictivo negativo pero no así un valor predictivo positivo, ya que se puede encontrar en 30 a 40% de la población sana, y que además, el “panel de celiaquía” fue negativo (lo cual es difícil de explicar frente a un cuadro muy sintomático, es decir de supuesta “actividad” de la enfermedad, y sin restricción de gluten en la dieta), creo que el diagnóstico de celiaquía asociado a dermatitis herpetiforme se aleja considerablemente.

En forma práctica, planteo sarna como diagnóstico en primer término, y si los estudios tendientes a confirmarlo, o el tratamiento escabicida fracasa, consideraría una dieta si gluten y y una biopsia de piel para descartar celiaquía asociada a dermatitis herpetiforme