domingo, 1 de noviembre de 2026

Casos Clínicos: Mujer de 30 años con reacción cutánea pos vacunación para COVID-19

 

Un colega de EE UU envió a un foro estas imágenes con el siguiente texto:

Mujer de 30 años sin antecedentes médicos relevantes. Su única medicación es la píldora anticonceptiva diaria. Recibió la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer. Ha estado experimentando reacciones cutáneas desde la vacunación. Las fotos muestran las reacciones en su piel al rascarse o frotarse la piel normalmente. Sus manos presentaban marcas con solo colocarse una goma para el pelo. Los análisis de sangre muestran un recuento elevado de plaquetas, pero los demás valores están dentro de los rangos normales. ¿Alguna idea? ¿Podría la vacuna haber desencadenado una respuesta autoinmune?

 






Opinión: Se trata de un cuadro típico de DERMOGRAFISMO que pertenece a las llamadas URTICARIAS INDUCIBLES O FÍSICAS. Son visibles en este caso habones o ronchas, es decir zonas elevadas, eritematosas y edematosas, que adoptan un trayecto lineal, predominando en la región dorsal, donde los pliegues de la ropa suelen ejercer mayor presión. Dentro de las urticarias físicas o inducibles, existen algunas diferencias sutiles entre dermografismo, llamado también URTICARIA FACTICIA, y la URTICARIA POR PRESIÓN o tardía, que a diferencia del dermografismo suele aparecer más tarde, entre 3 y 8 horas después de la presión, mientras que en el dermografismo es evidente dentro de los 2 a 5 minutos después del estímulo. De ahí que el interrogatorio es fundamental para discriminar entre ellas. También es importante preguntar al paciente si pica o no, ya que el dermografismo puede ser ocasionalmente asintomático (cuando es sintomático se lo llama urticaria facticia que es muy pruriginosa).

En este caso, el cuadro, como bien sospecha la paciente, puede haber sido desencadenado por la vacunación, ya que es una situación descrita y bastante prevalente. Las vacunas de ARN mensajero (como la de Pfizer) estimulan de forma potente tanto la inmunidad innata como la adaptativa. Este fuerte estímulo inmunológico puede desregular de manera transitoria la función de los mastocitos o inducir fenómenos de hipersensibilidad y autoinmediatez leve que desencadenan urticarias físicas (incluyendo el dermografismo). En cuanto a la trombocitosis no demasiado importante que presenta la paciente, puede tratrse de una TROMBOCITOSIS REACTIVA secundaria a la vacunación, el cual es un fenómeno benigno, y autolimitado. Por otro lado, la propia erupción cutánea puede ocasionar el fenómeno. Hubiese sido interesante contar con una fórmula leucocitaria para evaluar la presencia de eosinofilia, que de existir podría expresar un componente atópico de base.

En cuanto a manejo de la paciente creo que los antihistamínicos H1 de segunda generación como cetirizina, desloratadina, loratadina suelen ser la indicación de primera línea, evitando os de primera generación, como difenhidramina o clorfeniramina que tienen efectos sedantes y anticolinérgicos.