domingo, 3 de mayo de 2026

Casos Clínicos: Varón de 28 años que vive en zona selvática que presenta lesiones ulceradas de 2 meses de evolución

 


El Dr. Leonardo Anchundia Alvarez, de Atacames, provincia de Esmeraldas Ecuador, envía estas imágenes con el siguiente texto:



Buenas noches doctor. Quiero compartir esta imagen para el Rincón. Espero sea pertinente

Paciente de 28 años. Profesión Policia Rural en San Lorenzo. (Esmeraldas- Ecuador)🇪🇨

Con lesión en parte posterior del brazo izquierdo, la cual es seca, indolora, con bordes elevados de dos meses de evolución. No refiere contacto para hacerse lesiones, solo que de vez en cuando se baña en el río de la localidad.

Diagnóstico probable:

 

1. Molusco contagioso.

2. Carbunco

3. Leishmaniasis.

4. Carcinoma epidermoide

 






Dr. Leonardo Anchundia Alvarez.

Atacames, provincia de Esmeraldas Ecuador.


Opinión: Si partimos de las opciones que plantea la pregunta creo que claramente leishmaniasis cutánea es la que más explica la imagen en el contexto de este joven paciente. En primer lugar, Esmeraldas –Ecuador es una zona selvática con gran endemicidad de leishmaniasis. Por otro lado, las lesiones se localizan en zona expuesta de una extremidad. Se trata de una úlcera de forma oval, de al menos 2 cm de diámetro, con fondo granulante y bordes elevados de aspecto “en volcán” o “en sacabocados” (descriptas clásicamente en leishmaniasis). Existen asimismo lesiones satélites, (también descriptas en leishmaniasis cutánea), que son de gran valor clínico, no sólo diagnóstico, sino que sugiere que el proceso infeccioso está activo localmente y en expansión. La lesión satélite más grande, ubicada más proximal a la úlcera mayor, tiene las mismas características de bordes elevados pero aún está cubierta por una costra. Estas lesiones satélites, que a mi criterio le ponen el sello de leishmaniasis cutánea al cuadro, se pueden producir por dos mecanismos, diseminación linfática local, o bien a inoculaciones múltiples por el flebótomo que es el vector de la enfermedad (del género Lutzomyia), en Sudamérica. En cuanto a los diferenciales planteados el molusco contagioso no suele presentar ulceraciones de este tipo, y las lesiones básicas son pápulas umbilicadas de 2 a 5 mm de diámetro, y para explicar el tamaño de las lesiones de este paciente debiera existir un importante inmunocompromiso que no se describe en la historia. El ántrax cutáneo o carbunco generalmente presenta una escara necrótica indolora sin tendencia a la ulceración, y se da en un contexto clínico febril, con gran edema local, y además tiene una evolución de días y no de 2 meses como este paciente. Lo del tiempo de evolución de 2 meses, así como las lesiones satélites también aleja la posibilidad de carcinoma epidermoide.

El diagnóstico de leishmaniasis debe confirmarse con un frotis  o raspado de los bordes ulcerosos con tinción de Giemsa para demostrar la presencia del amastigotes del parásito. Si el raspado es negativo debería proseguirse con una biopsia de piel. El cultivo en busca de promastigotes y la PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), son otras herramientas diagnósticas, esta última de alta sensibilidad y que permite a su vez determinar la leishmania involucrada.

A continuación dejo un enlace donde se desarrolla el tema

 

 

https://www.elrincondelamedicinainterna.com/2017/03/leishmaniasis-cutanea-proposito-de-un.html