Un colega envió estas imágenes con el siguiente texto:
Hace 5 días, esta niña de 5 años comenzó a presentar
lesiones eritematosas y pruriginosas. Fueron de inicio agudo y solo pequeñas
manchas en las extremidades.
Su madre le administró un antibiótico (Ceforax) y un
antihistamínico (Citrazina).
Opinión: Existe en las imágenes un rash cutáneo
generalizado caracterizado por placas eritematosas que impresionan elevadas y
separadas nítidamente de las zonas de piel no afectada. El aspecto visual de
las lesiones, el curso agudo, el prurito, y, sobre todo la característica de cambiante,
hace pensar como primer diagnóstico en URTICARIA AGUDA. Alguno de los
medicamentos que recibió, sobre todo la cefalosporina, puede haber contribuido
a la exacerbación del cuadro. No se muestra la región facial donde sería
importante saber si existen lesiones de aspecto de angioedema que apoyaría más
aún el diagnóstico de urticaria aguda. Hay un elemento que personalmente me ha
servido al momento de pensar en urticaria y es la característica migratoria del
rash. En urticaria las lesiones suelen cambiar de lugar durante el día. En
general la urticaria aguda desaparece con o sin tratamiento en 1 a 2 semanas,
pero hay que tener en cuenta que entre
hasta el 30 por ciento de los casos de urticaria aguda, los síntomas
persistirán y se cronificarán. Hablamos de urticaria crónica cuando las
lesiones persisten más de 6 semanas. Las causas de urticaria aguda en niños son
múltiples, pero las infecciones virales y bacterianas, infecciones
parasitarias, medicamentos (sobre todo betalactámicos que esta paciente recibió,
y AINES),alimentos, contacto con alérgenos, picaduras etc. Como diferenciales
se podrían incluir algún EXANTEMA VIRAL o alguna REACCIÓN MEDICAMENTOSA.
En cuanto al manejo de la urticaria aguda, lo primero y
perentorio es identificar la causa, indagar sobre la exposición reciente a
fármacos (AINEs, inhibidores de la ECA), alimentos, infecciones virales,
picaduras de insectos, látex o agentes físicos. Evitar alimentos que contengan
concentraciones elevadas de histamina o favorecen su liberación directa por los
mastocitos, lo que puede desencadenar o potenciar las ronchas y el prurito como
quesos curados, embutidos, conservas de pescado (atún, sardinas), mariscos,
vino (especialmente tinto), cerveza, vinagres y alimentos fermentados o
procesados. Los alimentos que liberan histamina com frutilla, tomate, clara de
huevo, chocolate, frutos secos, papaya y ciertos cítricos. Evitar aditivos
alimenticios, colorantes en alimentos. Evitar el calor excesivo, el alcohol,
las comidas muy copiosas o especiadas y los baños calientes prolongados, ya que
pueden exacerbar la vasodilatación y el prurito. Usar ropa holgada para
minimizar el efecto de roce.
En cuanto al tratamiento farmacológico, los antihistamínicos
H1 de segunda generación como cetirizina, loratadina, fexofenadina. Si no hay
mayor respuesta se puede aumentar la dosis hasta 4 veces la dosis estándar. I aun así el cuadro persiste se puede usar
cortos períodos de corticoides sistémicos y cambiar a antihistamínicos de
primera generación como difenhidramina o hidroxicina




