miércoles, 18 de marzo de 2026

Casos Clínicos: Paciente femenina de 50 años con mixedema formación en dorso de pie

 

Un colega envió este caso que fue tomado de otro grupo para ser discutido en el Rincón

 

Buenas tardes doctor, le comento un caso para ver qué opina el grupo y por supuesto me interesa su opinión.

Paciente femenina de 50 años




Esta lesión fue causada por mixedema, un síntoma de hipotiroidismo. El Mixedema, más común en miembros inferiores, es una forma de edema sin fóvea causada por la acumulación de mucopolisacáridos y agua. El hipotiroidismo puede ser tratado médicamente, y en este caso, la masa fue removida quirúrgicamente. La segunda foto muestra el resultado después de 18 meses de la cirugía. El paciente necesita inyecciones subcutáneas de cortisona regularmente.

 



Opinión: Lo que se ve es una formación proliferativa de color eritemato violáceo, con aspecto redundante y de piel de naranja, que ocasiona deformidad anatómica de la región dorsal del pie desde la articulación tibiotarsiana hasta la base del hallux. Creo que puede existir una confusión cuando se dice que esta formación se trata de mixedema hipotiroideo. Es cierto que el hipotiroidismo puede ser el responsable de un edema más duro que el edema por acumulación de agua y sales de sodio principalmente, en situaciones como la insuficiencia venosa, sin fóvea, que es llamado mixedema y que es ocasionado por infiltración de la piel por glicosaminoglicanos con retención hídrica asociada. Pero el mixedema hipotiroideo es más generalizado, pudiendo en casos severos ser universal, y cuando por ejemplo afecta la cara, especialmente en la zona de los párpados dan a la facies del paciente un aspecto tan típico, que permite hacer el diagnóstico por la simple observación. Pero el mixedema hipotiroideo no es, hasta donde yo sé, tan localizado como en este caso. Sí en cambio, se puede ver mixedema localizado en el hipertiroidismo, y de allí puede venir la confusión.  Pero en esos casos estamos hablando de la MIXEDEMA PRETIBIAL también llamado DERMOPATÍA TIROIDEA, o DERMOPATÍA INFILTRATIVA y que se asocia a la ENFERMEDAD DE GRAVES. Es la causa del tercer componente de la tríada clásica de la enfermedad de Graves (bocio, orbitopatía y mixedema pretibial). Hay que tener en cuenta que no suele siempre limitarse al área pretibial, sino que puede afectar el tobillo y el dorso del pie, como podría ser este caso, aunque también puede presentarse en los codos, las rodillas, la parte superior de la espalda y el cuello. El mixedema pretibial solía ocurrir en hasta el 5 por ciento de los pacientes con enfermedad de Graves y el 15 por ciento de los pacientes con enfermedad de Graves y enfermedad ocular tiroidea, pero la incidencia hoy ha disminuido considerablemente, probablemente porque el diagnóstico de hipertiroidismo de Graves ahora se establece mucho más temprano y la terapia antitiroidea se inicia antes. Es el resultado de la acumulación en la dermis de glicosaminoglicanos (GAG), especialmente ácido hialurónico, secretado por fibroblastos bajo la estimulación de citocinas locales. Las citocinas surgen de una infiltración linfocítica, que se ve mejor en lesiones tempranas. Los cambios patológicos característicos resultantes son edema mucinoso y la fragmentación de fibras de colágeno con deposición de mucopolisacáridos ácidos (ácido hialurónico) en la dermis papilar y reticular, con extensión posterior a tejido más profundo. Está relacionada o es similar a la manifestación retroorbitaria de la oftalmopatía tiroidea. Los pacientes con mixedema pretibial casi siempre presentan oftalmopatía tiroidea, y se caracterizan por presentar concentraciones séricas muy elevadas de anticuerpos contra el receptor de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). El diagnóstico diferencial a veces se puede plantear con otras dermatosis inflamatorias como las DERMATITIS POR ESTASIS LINFÁTICO Y VENOSO CRÓNICOS, la MUCINOSIS CUTÁNEA, el LIQUEN AMILOIDEO, y la NECROBIOSIS LIPOÍDICA DIABÉTICA, pero en todos los casos hay elementos clínicos en la historia que permiten diferenciar entre todos estos diagnósticos. También, aunque solamente relacionado con el aspecto de la superficie de esta lesión, puede tener algún parecido con los NEUROFIBROMAS PLEXIFORMES, en relación a NF1. El tratamiento del mixedema pretibial puede ser inicialmente no farmacológico, lo cual incluye la eliminación de los factores de riesgo como evitar el tabaco, bajar de peso y normalizar la función tiroidea. La normalización de la función tiroidea no necesariamente mejora el mixedema pretibial, así como tampoco mejora la orbitopatía. Se pueden utilizar medias de compresión. El tratamiento quirúrgico va seguido de recidiva del proceso. El tratamiento farmacológico suele ser con corticosteroides tópicos de alta potencia con o sin oclusión, o bien corticoides intralesionales si no se mejora con tratamiento tópico. Para los casos muy resistentes al tratamiento se puede probar con un anticuerpo monoclonal humano utilizado para tratar la enfermedad ocular tiroidea moderada a grave. Actúa bloqueando el receptor del factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1R), llamado teprotutumab (Tepezza)