martes, 12 de mayo de 2026

Casos Clínicos:Varón de 26 años con rash pigmentado de 3 años de evolución

 

El Dr. Burhan Hussein, de Lahore. Pakistan,  envió a un foro estas imágenes con el siguiente texto:







Paciente varón de 26 años con lesiones discoides con eritema anular y bordes elevados desde hace 3 años en todo el cuerpo, que cicatrizan dejando marcas hiperpigmentadas. Ha probado numerosos tratamientos antimicóticos y esteroides tópicos para un posible eccema, sin éxito.

Las imágenes no son nítidas porque es la máxima resolución que puedo obtener en Pakistán. Agradecería cualquier ayuda.

 

Dr. Burhan Hussein

Lahore Pakistan

 

 

Opinión: Se trata de lesiones pigmentadas elevadas de forma redondeadas, de varios cm de diámetro, con bordes finos, elevados y descamativos con tendencia a formar costras, y un centro deprimido que ocupa casi toda la lesión que presenta liquenificación y tendencia a la atrofia. Las lesiones tienen tendencia a hacerse confluentes dado su gran número, especialmente en la región abdominal. El borde hiperqueratósico y descamativo es compatible con la llamada “lámina cornoide” así como la tendencia a la atrofia central de la POROQUERATOSIS. Existen varios tipos de poroqueratosis, y esta podría corresponder, de acuerdo al aspecto y la distribución, a la llamada POROQUERATOSIS ACTÍNICA SUPERFICIAL DISEMINADA, que es el tipo más común de poroqueratosis. Suele presentar eritema en las lesiones y causar prurito intenso. En este caso creo que la pigmentación obedece a que se encuentra en etapa crónica con gran componente de pigmentación postinflamatoria. El inicio de la enfermedad suele ocurrir entre la tercera y la cuarta década de la vida, y los pacientes suelen referir antecedentes de exposición prolongada a radiación ultravioleta natural o artificial. También, como en todas las poroqueratosis puede haber involucrado factores genéticos, e inmunodepresión. Puede producirse un empeoramiento de la enfermedad durante los meses de verano. Podría ser que este paciente tenga exposición prolongada al sol. Si no tuviese exposición solar en las zonas del tórax y abdomen, habría que considerar la POROQUERATOSIS SUPERFICIAL DISEMINADA, la cual se asemeja a la poroqueratosis superficial diseminada, pero carece de distribución por el sol y aparece tanto en zonas expuestas como no expuestas. Es importante diferenciar entre estas dos formas dado que la segunda puede ocasionalmente asociarse a neoplasias malignas de órganos sólidos. Por otro lado, existe otra variedad llamada POROQUERATOSIS DISEMINADA ERUPTIVA, de inicio en la edad adulta, que tiene una mayor prevalencia en hombres, los cuales están inmunodeprimidos o tienen una neoplasia maligna interna coexistente. Por lo tanto, un relevamiento de inmunocompromiso incluyendo serología para VIH así como el estudio general en busca de alguna enfermedad maligna aun no diagnosticada son perentorios en cualquier forma de poroqueratosis. Por otro lado, cualquier variante de poroqueratosis puede presentar transformación maligna en algún momento de la evolución, siendo el carcinoma de células escamosas la neoplasia maligna asociada más común, aunque también pueden presentarse carcinoma de células basales y enfermedad de Bowen (carcinoma de células escamosas in situ). El diagnóstico es generalmente clínico basados en el aspecto de las lesiones, con una lesión atrófica marginada con una cresta hiperqueratósica elevada y bien definida. En casos sutiles, se puede usar tinta de marcador o yodo para resaltar la lámina cornoide. Las lociones autobronceadoras que contienen dihidroxiacetona también resaltan la lámina cornoide. La biopsia en general no es necesaria pero se lleva a cabo cuando se sospecha transformación maligna. La característica histopatológica clásica de la poroqueratosis es la lámina cornoide, que  se ve como una columna delgada de células paraqueratósicas densamente empaquetadas dentro de una invaginación epidérmica llena de queratina. En las dos imágenes de anatomía patológica mostradas aquí no se ve la lámina cornoide pero puede ser que la biopsia no esté tomada exactamente del borde. En cuanto al manejo de estos  pacientes, es fundamental la educación sobre protección solar y la vigilancia clínica para detectar una posible transformación maligna. Las opciones para el tratamiento de la poroqueratosis incluyen terapia farmacológica tópica, terapias destructivas, escisión quirúrgica y retinoides orales,láser etc.

Diagnósticos diferenciales en este caso obviamente descartar TIÑA CORPORIS, aunque este paciente no respondió a antimicóticos. Pero como también recibió corticoides a veces se puede plantear TIÑA INCÓGNITA, y un raspado de las lesiones para OHK es importante llevar a cabo. SECUNDARISMO LUÉTICO siempre debe plantearse y por eso es importante saber si existe afectación de palmas y plantas además por supuesto de serología no treponémica para sífilis. LUPUS CUTÁNEO en algunas de sus formas menos en el lupus eritematoso diseminado que no parece corresponder este paciente.