lunes, 2 de octubre de 2023

Casos Clínicos: Varón de 55 años con lesiones dermatológicas palmoplantares.

 

 




Un trabajador de 55 años, de estrato socioeconómico bajo, sin comorbilidades, fue diagnosticado recientemente con tuberculosis pulmonar (TBC) bilateral. Hace 15 días inició tratamiento antituberculoso y desde entonces ha desarrollado una lesión cutánea. A pesar de haber encontrado numerosos pacientes con tuberculosis y efectos secundarios de la terapia antituberculosa, esta lesión cutánea en particular no me es familiar. ¿Es posible que uno de los medicamentos en el régimen HRZE (isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol), sea responsable de esta lesión, o podría ser una manifestación de la tuberculosis misma? ¿Debería reintroducirse tratamiento antituberculoso  en este paciente?"

 


Dr. Setu Patel.

Médico Residente | Medicina Interna.

COLEGIO MÉDICO AMC MET, AHMEDABAD, India.


 

 

 

Opinión: Lo que se observa es una intensa xerosis asociada a hiperqueratosis en palmas de manos y plantas de pies, donde se observa además profundas fisuras.  Junto a la intensa descamación que se ve sobre todo en el extremo distal de los dedos de la mano, existen zonas pigmentadas muy localizadas configurando un aspecto “punctato”.  Esto configura una queratodermia palmoplantar adquirida el cual se trata de un trastorno de la queratinización de la piel. El espectro de causas desencadenantes de este trastorno es muy amplio, por lo que una historia clínica exhaustiva es básica en la orientación y en la búsqueda de hipótesis diagnósticas. Las causas más frecuentes en la práctica clínica de queratodermia palmoplantar son la dermatitis de contacto y el eccema crónico de las manos, pero también la psoriasis, la exposición a ciertas sustancias químicas como el arsénico (hidroarsenicismo crónico endémico o “HACRE”, hidrocarburos clorados, infecciones por hongos dermatofitos, parásitos como la sarna costrosa. El hipotiroidismo severo puede dar este cuadro de intensa xerosis con descamación. En la micosis fungoide, a veces la hiperqueratosis palmoplantar puede preceder a las lesiones típicas de la neoplasia.  Existen neoplasias internas que pueden, en el contexto de síndromes paraneoplásicos, presentarse con hiperqueratosis palmoplantar, tal como es el caso del cáncer de pulmón, esófago (tilosis), vejiga, mama y colon. Si bien es cierto que hay medicamentos que pueden manifestarse con este trastorno, como es el caso de los inhibidores de la tirosin quinasa, vitamina D3, litio, verapamilo, quinacrina, metildopa, venlafaxina, sales de oro e hidroxiurea, no he encontrado que se asocien a ninguno de los fármacos antituberculosos que recibía este paciente

Creo que, si no existiese compromiso del resto de la superficie cutánea que hiciesen pensar en farmacodermia, reiniciaría el tratamiento, ya que estamos hablando de una tuberculosis pulmonar con riesgo de vida para el paciente y un problema epidemiológico serio para su entorno.

Mientras tanto estudiaría otras causas del trastorno, e intentaría descartar las mencionadas, a la vez que trataría la xerosis con cremas hidratantes, emolientes, indicaría ungüentos queratolíticos y retinoides tópicos. A veces hay que acompañar el tratamiento con medidas mecánicas como piedra pómez, una barra de piedra pómez de poliuretano sintético (que es más suave) o una lima para callos. En el caso de que el trastorno curse con contracturas irreductibles de dedos de manos o pies lo trataría con fisioterapia, y por supuesto trataría cualquier infección bacteriana o fúngica secundaria, sobre todo en las regiones fisuradas, con terapias tópicas o sistémicas según el caso.