miércoles, 30 de agosto de 2023

Casos Clínicos: Mujer de 65 años con deterioro de la conciencia.

Buenos días doctor.

Adjunto resumen de interesante caso de paciente que tenemos hospitalizada en el servicio de Medicina., para ser compartido en el rincón y obtener sus siempre interesantes opiniones. Muchas gracias nuevamente.

Paciente Femenina 65 años

ANTECEDENTES BIOMÉDICOS:

Médicos:

  • HTA
  • Colangitis Biliar Primaria
  • Daño Hepático Crónico
  • Child-Pugh B, MeldNa 15
  • Síndrome de Sjögren

Quirúrgicos:

  • Cataratas bilateral
  • Colecistectomía

Gineco-obstétricos: G2/P2/A0

 

ANTECEDENTES BIOPSICOSOCIALES:

Funcionalidad: Barthel 90/100, L&B 6/8 Órtesis: Uso de bastón para caminar. Usuaria de lentes.

Familiar: Tiene dos hijos que viven en Santiago. Su hija vive en una casa en el mismo terreno donde ella vive.

Social: Paciente vive sola.

 

Fármacos:

  • Losartan 50 mg, 1 - 1
  • Amlodipino 5 mg, 0 - 1
  • Ácido Ursodesoxicólico suspendido
  • Prednisona 5 mg, 1.5 - 0
  • Hidroxicloroquina 200 mg, 1 - 0 Hábitos: Tabaco (-); OH (-); Drogas (-) Alergias: No

Inmunizaciones: COVID-19 (+) 4 dosis, Influenza (+)

 

Laboral: Trabajó por muchos años como asesora del hogar, ahora jubilada.

Educacional: Estudió hasta sexto básico. Cognitivo: Sin antecedente de deterioro cognitivo

Emocional: Adecuado

Síndromes Geriátricos:

  • Edentulismo parcial

 

 

HISTORIA CLÍNICA

 Paciente con antecedentes descritos es derivada desde centro de salud familiar por cuadro de 1 semana de evolución de compromiso cualitativo de conciencia progresivo (principalmente desorientación), asociado a astenia y adinamia. En domicilio, se objetivan algunas tomas de glicemias capilares HI. El último día paciente se administra 3 comprimidos de Losartán, 3 comprimidos de Amlodipino y 3 comprimidos de Prednisona, por lo que deciden consultar.

No tiene historia de fiebre, síntomas respiratorios, síntomas urinarios ni cambios de tránsito intestinal. Niega melena, hematemesis, vómitos u otro tipo de pérdidas.

Al interrogatorio dirigido, hija refiere baja de peso no cuantificada durante los últimos 6 meses, sin sudoración nocturna, ni fiebre.

 Ingresa a servicio de urgencias normotensa (FC 80x’), normotensa (PA 126/55 mmHg), eupneica (FR 17x’), afebril (T°36°C), saturando 100% ambiental, con HGT 530. Al examen físico destaca paciente con VEC contraído, bien perfundida, llene capilar 3 segundos, sin ascitis, con múltiples lesiones cutáneas en tronco, brazos y piernas, que impresionan por grataje.

 En exámenes de laboratorio iniciales:

  • Cetonas 0,2
  • PCR 5
  • Creatinina 1,19, BUN 54,8, Na 139, K 4,7, Cl 111 (Creatinina basal 0.66)
  • Ca 10,8, Calcio corregido 11,6
  • Glicemia venosa 552
  • Osmolaridad plasmática 308
  • BT 4,8, BD 3,2 GOT 91, GPT 232, GGT 1357, FA 312
  • Hemograma: Hb 13,1, GB 16340, 91,6% segmentados, plaquetas 106.000
  • pH 7,31, pCO2 34,9, HCO3 17,2, BE -8,2, anion gap 11
  • Orina completa no inflamatoria con glucosuria 1000, UC (+) para E. coli multisensible.
  • TAC de cerebro sin evidencia de lesiones aguda
  • TAC TAP en el que destaca hígado de bordes irregulares, nodular, sin otras alteraciones, pendiente informe.


 

Se interpreta cuadro como Síndrome Hiperosmolar Hiperglicémico no Cetósico (SHHNC), se maneja con BIC de Insulina Cristalina, hidratación parenteral, tratamiento antibiótico por leucocitosis sin foco infeccioso claro y Cotrimoxazol por uso de Prednisona.

  • Paciente evoluciona con buen control metabólico a las 24 h, por lo que se traslapa precozmente a Insulina NPH 6 - 2.
  • Ingresa a Sala básica de medicina hemodinámicamente estable, bien perfundida, eupneica, pero persiste desorientada, inatenta, con lenguaje y vigilia espontáneos. Destaca discreto aumento de transaminasas en exámenes de laboratorio, sin otras alteraciones. Se inician medidas catárticas como Rifaximina y Lactulosa, y se mantiene conducta expectante.
  • A las 48 h, paciente se encuentra soporosa, con escasa respuesta verbal y ascitis grado I. Por sospecha de peritonitis bacteriana espontánea (PBE), se realiza paracentesis diagnóstica. Recuento de polimorfonucleares < 30, por lo que se descarta PBE. Es evaluada por Gastroenterología, y diagnósticos diferenciales son trombosis de la vena porta y hepatitis aguda (infecciosa o autoinmune). Se solicita Ecografía doppler hepática, aún pendiente. Si se descarta fenómeno trombótico portal, se iniciará glucocorticoides en bolo para manejo de hepatitis aguda autoinmune.

 



 

Dr. Ignacio Sánchez.

Concepción. Chile.

 

Opinión: Se trata de una paciente con diagnóstico de colangitis biliar primaria (CBP), antes llamada cirrosis biliar primaria, en estadio cirrótico de la enfermedad (TC “hígado de bordes irregulares y nodular”). La paciente presenta entre otros antecedentes, síndrome de Sjögren, el cual se suele ver en más del 60% de los pacientes con CBP, como expresión de autoinmunidad extrahepática. El estadio de Child-Pugh ,  y de MeldNa, de esta paciente son marcadores de el grado de compromiso de la función hepática de esta paciente.

En ese contexto, comienza hace 1 semana con alteración progresiva de la conciencia, con errores en la toma de los medicamentos,  asociado a astenia, adinamia, y pérdida progresiva de peso de data más remota. En este sentido, hay que decir que la astenia, la adinamia y la pérdida de peso son características muy propias de la CBP. La pérdida de peso muchas veces puede ser atribuida a malabsorción en estos pacientes. Durante la internación se constata deshidratación con contracción del volumen extracelular, importante hiperglucemia (no existían antecedentes de DBT que consten en la historia), con estado hiperosmolar, y acidosis metabólica (pH 7,31, EB -8,2), con anión GAP normal. La contracción del VEC explican el aumento de sus valores nitrogenados con una relación urea/creatinina >40, e injuria renal aguda de causa prerrenal. Otros datos para destacar del laboratorio, son una hipercalcemia (que se debe estudiar con estudio del metabolismo fosfocálcico que incluya un dosje de PTH), que podría explicar también, junto con la glucosuria, la deshidratación de la paciente. La plaquetopenia es bastante constante en pacientes con CBP en este estadio y seguramente refleja el aumento del secuestro de elementos formes de la sangre a nivel esplénico. Lamentablemente no tenemos disponible, los valores de coagulación, especialmente el INR, que, junto con el nivel de albúmina, y de colesterol podrían ayudarnos a dimensionar el grado de compromiso de la función hepática, haciendo la salvedad de que en estos pacientes con CBP, el colesterol puede permanecer alto a pesar del deterioro de la función hepática.

Existe en el laboratorio, un desarrollo de E coli en orina, con un sedimento no inflamatorio, lo cual no nos permite adjudicar una descompensación de la función hepática en el contexto de infección, aunque presumo que debiera igualmente ser tratado el foco.

La paciente evoluciona a estupor/coma, a pesar del tratamiento realizado en sala que consistió en la corrección de las alteraciones hidroelecrolíticas, control glucémico con bomba de insulina y del agregado de rifaximina/lactulosa para disminuir la amoniogénesis intestinal.

Hay un dato muy interesante en el hepatograma de la paciente, y especialmente en la evolución de las transaminasas. En la CBP, las transaminasas, no suelen aumentar más de 5 veces el valor normal. Sin embargo en este caso, se ven aumentos progresivos, de hasta más de 10 veces hacia el día 18/08/2023. Esto está evidenciando una actividad citolítica que podríamos rotular de “hepatitis aguda” injertada sobre una cirrosis secundaria a CBP. Cuando el aumento de las aminotransferasas es mayor de 5 veces su valor normal, debe sospecharse  CBP + hepatitis autoinmune,  asociación sumamente frecuente (1 a 14% de los pacientes con CBO). Un síndrome de superposición entre CBP + hepatitis autoinmune, podría explicar mucho de lo que presentó esta paciente.

Los pacientes con superposición de hepatitis autoinmune-PBC se dividen en dos categorías, los que tienen histología hepática de hepatitis autoinmune, pero hallazgos serológicos de CBP, es decir anticuerpos antimitocondriales (AAM), a quienes se diagnostica de “hepatitis autoinmune positiva para AAM, y los pacientes que tienen histología de CBP pero que frecuentemente son AAM negativos, y que tienen FAN y anticuerpos anti-músculo liso positivos circulantes. Para saber en qué categoría podría estar esta paciente, debiéramos conocer estos datos, es decir, la histología y la serología. Lo que sí se sabe, es que la hepatitis autoinmune superpuesta a la CBP puede provocar una rápida progresión a cirrosis e insuficiencia hepática, con más probabilidades de desarrollar várices esofágicas, hemorragia digestiva, ascitis e insuficiencia hepática en comparación con los pacientes con CBP más clásica.

En definitiva, yo creo que esta paciente presentó descompensación de su hepatopatía de base, es decir de su CBP, que evolucionó a encefalopatía hepática y estupor/coma hepáticos, probablemente desencadenada por una hepatitis autoinmune injertada en el contexto de síndrome de superposición. Me hubiese gustado saber si la paciente presentaba signos de encefalopatía hepática además de su trastorno de consciencia, es decir si existía alteración del sueño, asterixis (flapping), temblor, movimientos mioclónicos, etcétera, los cuales son muy prevalentes en estos casos, y su ausencia hubiese alejado mucho de nuestra hipótesis diagnóstica. También es muy importante saber si existe circulación colateral visible o signos de hipertensión portal, para así saber si el trastorno de descompensación puede deberse a insuficiencia hepática y/o encefalopatía portosistémica. Creo que la administración empírica de corticoides como tratamiento de hepatitis autoinmune es razonable, sobre todo si la paciente presenta evidencias serológicas (FAN y anticuerpos anti-músculo siso, o anti-LKM positivos.

Me parece asimismo de muy buena práctica descartar una trombosis de la porta por imágenes previo al inicio de la terapia con corticoides.