Un colega envió esta inquietud a un foro:
Juan, te paso esta inquietud para que la subas al foro y escuchar opiniones sobre el tema
¿Sigue siendo relevante la COVID prolongado ? Vi a un
paciente que se quejaba de disminución del olfato tras una infección de las
vías respiratorias superiores, pero no le realicé la prueba de COVID-19 de
antígenos ni PCR. Actualmente, trato el coronavirus como cualquier otra
infección de las vías respiratorias superiores, y no sabía qué responder.
También presenta otras molestias que coinciden con esto, como fatiga leve y
tos, que ya llevan más de ocho semanas. ¿Debería remitirlo a una evaluación más
exhaustiva?
Opinión: En primer lugar, no sabemos si se trata o no de Covid
el padecimiento del paciente, para eso deberíamos haber confirmado el
diagnóstico con hisopado nasofaríngeo. No digo con esto que haya que hisopar a
todo cuadro gripal aun aquellos con disminución del olfato. Asumiendo que sí
sea Covid, y el paciente experimenta, después del cuadro agudo. Estos pacientes
pueden experimentar una amplia gama de síntomas después de superar la
enfermedad aguda, a la que se le denomina "COVID persistente". La
llamada “condición post-COVID”, se refiere a una amplia gama de síntomas
persistentes o nuevos (físicos, cognitivos y/o emocionales) que se desarrollan
durante o después de un cuadro de COVID-19 probable o confirmada. No se conoce
hoy día los mecanismos patogénicos involucrados en esta entidad, pero es
probable que no sea un único sino múltiples mecanismos fisiopatológicos, lo que
a su vez, explica la heterogeneidad de los síntomas persistentes. La persistencia
viral, la inflamación inducida por el virus, una lesión celular, endoteliopatía
e hipercoagulabilidad, reducción de los niveles periféricos de serotonina, disbiosis
de la microbiota, autoinmunidad, reactivación de herpesvirus latentes (p. ej.,
VEB, VHH-6), desregulación del complemento
etc. Digamos que hay algunos
factores que favorecen la instalación de un cuadro de COVID prolongado como
edad media, mayor IMC, sexo femenino y condiciones preexistentes como
depresión, ansiedad, alergias, EPOC, AOS, DBT2, y haber padecido una enfermedad
aguda grave por COVID-19. Los síntomas son muy heterogéneos pero generalmente
incluyen fatiga, disnea, dolor en el pecho y tos, dolores musculares, cefaleas,
síndrome seco, rinitis, disgeusia, falta de apetito, mareos (por ortostasis,
taquicardia postural o vértigo), ronquera, alopecia, sudoración, reducción de
la libido, diarrea. Síntomas psicológicos adicionales (por ejemplo, ansiedad,
depresión, trastorno de estrés postraumático). Síntomas de disfunción cognitiva
(mala memoria y concentración), insomnio y anosmia. La forma de prevenir las afecciones posteriores a la COVID-19 es
prevenir la COVID-19, por medio de vacunación, uso de mascarillas, distanciamiento
social e higiene de manos. En cuanto al tratamiento del COVID prolongado se ha
probado con antagonistas del receptor de interleucina-6 nirmatrelvir más
ritonavir (Paxlovid) y hay un estudio en curso con metformina