jueves, 28 de mayo de 2026

Casos Clínicos: Mujer de 32 años con fluctuaciones de su función tiroidea de 6 años de evolución.

 

Un colega de CABA envió esta inquietud a un foro:

Agradecería comentarios sobre una paciente de atención primaria a la que estamos atendiendo mientras esperamos la consulta con el endocrinólogo: mujer de 32 años (Canadá) diagnosticada de tirotoxicosis (graves vs. tiroiditis) en 2020, cuando la gammagrafía con yodo radiactivo mostró una elevación difusa del 47%. Ha presentado múltiples recurrencias de: fase tirotóxica, luego hipotiroidismo y posteriormente retorno al estado eutiroideo. Esto ha ocurrido tres veces desde 2020.

 

Actualmente presenta síntomas como taquicardia, intolerancia al calor y temblores. Frecuencia cardíaca de 150 lpm con esfuerzo, presión arterial sistólica de 150 lpm y temperatura de 37,4 °C. Ha estado recibiendo propranolol 10 mg IR tres veces al día, dosis que se duplicó a 20 mg en la consulta de hoy. La prolactina también se encuentra ligeramente elevada de forma constante, con galactorrea.

 

Análisis de laboratorio actuales

TSH: 0,01 mIU/L (bajo) - normal 0,35-5,00 mIU/L

T4 libre: 35 pmol/L (alto) - normal 35,11 - 23 pmol/L

T3 libre: 4,0 nmol/L (alto) - normal 1,0 - 2,7 nmol/L

El TPO acaba de dar un resultado de 6 (negativo).

 

El dilema diagnóstico radica en que el patrón trifásico recurrente (hipertiroidismo → hipotiroidismo → eutiroidismo) es característico de la tiroiditis (tiroiditis silenciosa/indolora o tiroiditis de Hashimoto). Sin embargo, la captación difusa elevada de yodo radiactivo en 2020 es incompatible con la tiroiditis.

 

Posibilidades:

-El episodio de 2020 fue enfermedad de Graves, pero el proceso autoinmune ha cambiado desde entonces hacia un patrón destructivo (tiroiditis de Hashimoto)

. -La captación de yodo radiactivo (RAIU) en 2020 fue solo ligeramente elevada y podría haber sido compatible con la fase inicial de la tirotoxicosis.

-*El momento de la RAIU en 2020 podría haber reflejado una fase de rebote en lugar de la fase tirotóxica activa.

-La presentación de este paciente representa la enfermedad de Graves con remisiones espontáneas, aunque las fases hipotiroideas serían atípicas para la enfermedad de Graves no tratada.

 

Estudio planificado:

TRAb.

Con suerte, repetir la RAIU durante este episodio tirotóxico actual si es posible programar una cita para el próximo mes.

Ecografía tiroidea con Doppler.

Resonancia magnética de cabeza para detectar prolactinoma.

 

Preguntas

: En un paciente con tirotoxicosis trifásica recurrente y una captación de yodo radiactivo (RAIU) elevada previa, ¿cómo se distingue entre la enfermedad de Graves con remisiones espontáneas y la tiroiditis/hashitoxicosis recurrente?

¿En qué momento recomendaría la tiroidectomía o la ablación con yodo radiactivo?

¿Existe alguna experiencia con casos en los que el fenotipo tiroideo autoinmune haya cambiado entre la enfermedad de Graves y la de Hashimoto?

¿Cómo manejaría a este paciente mientras espera los resultados de las pruebas de anticuerpos/tomografías? ¿Comenzaría con metimazol? ¿Esteroides? ¿Solo con propranolol para el control de los síntomas?

*Es posible que el paciente tuviera hipotiroidismo en el momento de la administración de yodo radiactivo en 2020.

 

 

 

Opinión: Creo que la paciente tenía enfermedad de Graves más probablemente que tiroiditis de Hashimoto en el año 2020. Sin embargo, no me queda claro el informe que dice que la gammagrafía dio un 47% de aumento, creo que se debe a un error y que la captación a las 24 horas fue lo que arrojó ese resultado. La gammagrafía da una imagen que es cualitativa, mientras que la captación sí se mide en porcentaje. Los dos estudios se hacen en conjunto y de ahí la probable confusión. Si así fuera, apoyaría el diagnóstico de enfermedad de Graves que característicamente aumenta la captación de iodo (RAIU), no así la tiroiditis de Hashimoto donde debiera estar baja o suprimida (cercana a 0). La pregunta va creo, dirigida a por qué la paciente ha estado desde 2020 hasta ahora fluctuando en estados de hipertiroidismo, hipotiroidismo y eutiroidismo. La enfermedad de Graves puede tener exacerbaciones y remisiones espontáneas, a veces por fluctuación en los títulos de anticuerpos (TRAb), otras veces por el fenómeno de “switch”, en que los anticuerpos estimulantes (TSI), son reemplazados por los anticuerpos bloqueantes o inhibidores del receptor (  TBII/TSBAb), o a veces por la coexistencia entre enfermedad de Graves y tiroiditis de Hashimoto (asociación común), en la que esta última puede llevar al “quemado glandular” progresivo con el consiguiente hipotiroidismo definitivo. Esta última no sería el caso de esta paciente que en la actualidad está tirotóxica. Pero, por otro lado, no sabemos qué tratamiento recibió estos 6 años la paciente, ya que puede haber recibido tratamiento antitiroideo que puede haber tomado irregularmente o no correctamente, y eso explicar las alternancias de su estado funcional tiroideo, pudiendo haber estado en algún momento de la evolución, hipotiroidea como resultado del bloqueo farmacológico de la síntesis hormonal tiroidea.

Creo que es fundamental saber cómo están los TRAb, en este momento, para confirmar enfermedad de Graves si son positivos. Además solicitaría anti-TPO, y anti-tiroglobulina para confirmar o descartar enfermedad de Hashimoto asociada (sabemos ya que tuvo un resultado negativo de ani-TPO). Por otro lado creo, que un eco Doppler  aportaría mucho en el diferencial entre las dos entidades que estamos evaluando. Una hipervascularización difusa ("infierno tiroideo"), orienta a enfermedad de Graves sobre tiroiditis de Hashimoto en la cual cabría esperar un flujo vascular normal o disminuido con parénquima heterogéneo y pseudonódulos, con crecimiento del lóbulo piramidal.

Respecto a la hiperprolactinemia y la galactorrea que presenta la paciente, hay que decir que la misma se asocia más con hipo que con hipertiroidismo. Hay que decir que, está descripto la asociación entre enfermedad de Graves y prolactinoma. Sin embargo, los prolactinomas en general suelen cursar con prolactinemias mayores a 100 ng/ml, y esta paciente dice la historia “niveles levemente aumentados”. De todas maneras me parece bien una RMN de la región selar para descartar un microadenoma.

Con respecto al manejo, considerando que la paciente está en este momento “muy” tirotóxica, con una frecuencia cardíaca de 150 por minuto y una TA sistólica de 150 mmHg, creo que, lo primero es obtener un electrocardiograma para saber si efectivamente es taquicardia sinusal o presenta alguna suerte de taquiarritmia no sinusal (TAP? FA?). Si se confirmara el origen sinusal de la taquicardia yse leatribuye a su estado tirotóxico, creo que esta paciente puede tener cierto riesgo de evolucionar a una tormenta tiroidea, ya que además está subfebril (descartar cualquier infección agregada!!!), y entonces tratar de estabilizarla hemodinámicamente controlando el estado hiperadrenérgico, aumentando el betabloqueo con propanolol hasta niveles necesarios que pueden llegar a 160 mg/día o más aún, fraccionando la dosis cada 6 o cada 8 horas. Por ahora, hasta no conocer el resultado de los TRAb y del Doppler, no administraría antitiroideos. Tampoco creo que tengan indicación los corticoides en esta paciente. Como tratamiento definitivo, una vez estabilizado el cuadro, y confirmado enfermedad de Graves, creo que optaría por cirugía sobre iodo radiactivo (obviamente previa administración de lugol). A propósito, no sabemos si la paciente tiene o no bocio, y en tal caso, l magnitud del mismo. Digo que prefiero la cirugía sobre la ablación con iodo porque en una paciente con un cuadro tan complejo como este, donde cuentan los anticuerpos, la autoinmunidad, las fluctuaciones etc, extraer definitivamente todo el tejido tiroideo, hace que estos anticuerpos ya no tengan dónde actuar. Y, por otro lado, el iodo radiactivo puede en esta paciente provocar una lisis celular masiva que libera grandes cantidades de antígenos tiroideos a la circulación. En pacientes con un perfil autoinmune tan inestable y oscilante, esto puede exacerbar temporalmente la respuesta inflamatoria o empeorar una posible orbitopatía.