miércoles, 28 de octubre de 2026

Casos Clínicos: Mujer dee 62 años con cáncer de recto y hallazgos inusuales en miembro superior desde el nacimiento.

El Dr. Bozo Radic (Médico/Gastroenterología), Zagreb, Croacia, Policlínica Amruseva compartió este caso en un foro








La paciente femenina de 62 años acudió a una colonoscopia debido a sangrado rectal durante los últimos dos meses. Le realizamos el procedimiento y, lamentablemente, se le diagnosticó cáncer de recto y actualmente se encuentra en radioterapia preoperatoria.

También observamos un cambio muy inusual en su brazo. Nos comentó que tiene ese hemangioma desde que nació y que, durante la primaria, fue operada varias veces sin éxito. Nunca habíamos visto algo similar, pero cabe preguntarse si existe alguna correlación desconocida entre el cáncer de recto y estas graves anomalías vasculares.

 






Dr. Bozo Radic (Médico/Gastroenterología).

Zagreb, Croacia, Policlínica Amruseva.

 



Opinión: Se trata de una entidad muy probablemente genética ya que refiere estuvo presente en el nacimiento, caracterizada por dilataciones vasculares en forma de malformaciones complejas, grandes vasos varicosos o fístulas arteriovenosas, asentando algunas de ellas en zonas azul violáceas. Es también notable, la presencia de hipertrofia de tejidos blandos, que es más notable a nivel de la mano y sobre todo a nivel de los dedos de la mano. Por otro lado, un dato fundamental es que estas alteraciones se ven exclusivamente a nivel de un miembro, en este caso un miembro superior. Por eso, creo que podríamos englobar sindromáticamente el cuadro como un  SÍNDROME DE SOBRECRECIMIENTO VASCULAR SISTÉMICO CONGÉNITO. Una entidad que puede explicar todos estos hallazgos es el SÍNDROME DE KLIPPEL-TRENAUNAY (SKT), que se define clásicamente por la tríada característica de malformaciones capilares cutáneas, algunas veces en forma de manchas Oporto, malformaciones venosas y/o linfáticas (como venas varicosas atípicas o persistencia del sistema venoso marginal), e hipertrofia de tejidos blandos y óseos. Es cierto que el SKT se ve clásicamente en miembros inferiores, sin embargo, está descrito también en los superiores. Además del SKT se pueden plantear como diferenciales otros trastornos congénitos que también pueden generar sobrecrecimiento vascular complejo, y que se las engloba dentro del “Espectro del SKT”, que son las malformaciones asociadas a mutaciones en la vía PIK3CA (PIK3CA-Related Overgrowth Spectrum), como el SÍNDROME PROS o EL SÍNDROME DE CLOVES), también el SÍNDROME DE MAFUCCI y variantes asociadas al gen TEK/TIE2. Todos estos se ocurren por mutaciones que ocurren de forma espontánea (en mosaico) durante el desarrollo fetal, por lo que no son hereditarios. El SÍNDROME DE BLUE RUBBER BLEB NEVUS (conocido también como síndrome de BRBN o SÍNDROME DE BEAN), es también un síndrome de crecimiento vascular sistémico congénito, pero las lesiones, que no suelen ser localizadas sino generalmente más ampliamente distribuidas no se parecen a la de esta paciente, sino que como su nombre lo indica tienen forma de frijol (poroto o “bean”). Otra cosa es la relación que pueda existir entre este hallazgo del examen en la paciente y su patología oncológica (cáncer de recto), digamos que si bien muchas de las entidades mencionadas pueden ocasionar sangrados digestivos por involucramiento de la mucosa del aparato digestivo, en ningún caso se relacionan o se asocian con cáncer. Por lo tanto, creo que hay que interpretarlos como una asociación casual o aleatoria.

Respecto a cómo abordar el estudio diagnóstico de la paciente para caracterizar su patología, más allá del abordaje terapéutico de su cáncer de recto ( el cual no debe ser de ningún modo diferido),  creo que el caso amerita un protocolo diagnóstico que incluya estudios por imagen RMN, eco-Doppler color, radiografías simples del miembro superior y la mano, para descartar compromiso óseo, encondromas u otras lesiones cartilaginosas que apuntarían a  Mafucci, y una angio-TC, que pueda determinar el aspecto y la naturaleza de estas malformaciones vasculares, extensión y complejidad  inclusive para tener en cuenta para posteriores intervenciones terapéuticas como por ejemplo embolización), análisis histopatológico con inmunohistoquímica, y estudios genéticos/moleculares que ayuden a determinar el mecanismo fisiopatológico, sobre todo en caso de síndromes de sobrecrecimiento mosaico (como el espectro PROS relacionado con PIK3CA, TEK/TIE2, GNAQ/GNA11 o MAP3K3), donde las mutaciones son somáticas, es decir que aparecieron durante el desarrollo embrionario y solo están presentes en las células del tejido afectado, no en todo el organismo. Biopsias del tejido afectado, obtenidas directamente del área con sobrecrecimiento/malformación (piel afectada, tejido vascular o fibroadiposo resecado). También Las técnicas de secuenciación molecular como la secuenciación de próxima generación (NGS), permite detectar bajos porcentajes de mosaicismo.

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