Una fisioterapeuta tiene una inquietud médica respecto
del siguiente caso:
Buen día. Soy fisioterapeuta y estoy tratando a un hombre de 81 años que fue
dado de alta recientemente de un centro de rehabilitación geriátrica tras haber
padecido una neumonía.
En los últimos días, ha referido presión retroesternal
al realizar esfuerzos.
Tras 20 minutos de ejercicios ligeros (sentadillas
parciales, elevación de talones), se sentía notablemente fatigado y con
náuseas.
Tomé las siguientes mediciones:
PA: 91/63 mmHg
FC: 120 lpm
SpO₂: 98%
Se suspendió el ejercicio. Llamé a su médico de
cabecera, quien consideró que los resultados eran normales. Sin embargo,
observo señales de alerta cardiovascular y he suspendido el ejercicio a la
espera de una aclaración.
¿Recomendaría una evaluación cardíaca urgente y
consideraría que el ejercicio está contraindicado hasta que se haya descartado
la isquemia miocárdica?
Opinión: Obviamente es necesario una evaluación cardiovascular rápida.
En principio, cualquier sensación de opresión precordial en relación a
esfuerzo, así como sentirse “notablemente fatigado” frente a un esfuerzo
relativamente menor tal como reza la historia, debe poner la mirada en el
sistema cardiovascular. Si bien es cierto que muchos pacientes de esta edad,
después de una internación pueden estar desacondicionados desde el punto de
vista cardiovascular y se fatiguen frente a esfuerzos menores, la opresión
precordial no estaría justificada. Por otro lado llama la atención que ante una
frecuencia cardíaca de 120 latidos por minuto, el paciente presente una TA de
91/63 mmHg, lo cual es francamente anormal o inesperada. Creo que este paciente
tiene riesgo de isquemia miocárdica y/o fallo cardíaco. Hay que tener en cuenta
que la “fatiga” o falta de aire, en algunos pacientes, sobre todo ancianos
puede ser expresión de isquemia miocárdica (equivalente anginoso).
Creo que derivaría a un cardiólogo al paciente, ya que
es muy importante obtener un ECG en forma rápida, realizar dosaje de troponinas
para descartar un SCA, y posteriormente realizaría un ecocardiograma para
evaluar FEVI, alteraciones parcelares o difusas de la motilidad parietal
sugestivas de isquemia o fallo cardíaco respectivamente. Y obviamente no
reiniciaría el plan de ejercicios o rehabilitación hasta no estar seguro de su
estad cardiovascular y obtener el OK de cardiología. Es de buena práctica
también, solicitar una Rx de tórax de control si es que no tiene una reciente,
ya que no debemos olvidar que este paciente viene de una neumonía que requirió
internación, y una imagen podría mostrar alguna complicación, como atelectasia,
derrame paraneumónico etc. Además no hay que olvidar que la radiografía de tórax sigue teniendo gran valor para evaluar
fallo ventricular izquierdo con hipertensión venocapilar (cardiomegalia,
redistribución del flujo venoso, líneas B de Kerley etc.
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