Una colega envió estas imágenes a un foro con el siguiente texto:
Hombre de 76 años con hipertensión. Hace dos semanas le apareció una erupción repentina en la espalda, los brazos y las piernas. Le pica mucho. No tiene alergias conocidas. No ha usado productos nuevos para la piel ni para la higiene personal. ¿Alguna sugerencia?
Opinión: Existe un rash generalizado máculopapular con
excoriaciones por rascado, simétrico, que afecta principalmente las regiones
posteriores de las piernas, concretamente en las regiones poplíteas y
pantorrillas. Existe un gran componente eccematoso, importante xerosis,
descamación, zonas de agrietamiento superficial y liquenificación por rascado,
lo que hace sospechar cierto tiempo de evolución. Es fundamental en estos casos
la conversación con el paciente para conocer respuestas a datos que son
fundamentales en la interpretación y la orientación diagnóstica del cuadro.
Averiguar desde cuándo exactamente presenta el rash, si ha tenido en el pasado
cuadros similares, qué medicamentos está tomando y desde cuándo. A veces las
farmacodermias no aparecen en forma inmediata al uso de una droga sino que
puede haber un tiempo de latencia de entre 15 días y dos meses o más. El
paciente es hipertenso así que es fundamental saber si toma medicamentos o no
para el control de su TA. Ai toma AINEs, diuréticos, allopurinol etc. Por otro
lado hay que saber si en la familia existen casos similares, o si el prurito
empeora por la noche, por la posibilidad de ectoparasitosis como escabiosis.
Para eso hay que explorar la piel en forma completa buscando surcos, sobre todo
en muñeca, espacios interdigitales, axilas, genitales, abdomen etc. Hay que
solicitar un laboratorio en la búsqueda de eosinofilia, alteraciones de la
función renal o hepática, así como un perfil tiroideo etc.
Los diagnósticos posibles entonces podrían ser
FARMACODERMIA, en segundo lugar un ECCEMA AGUDO GENERALIZADO, condicionado por
la xerosis propia de los pacientes ancianos. Por otro lado hay que tener en
cuenta que el PENFIGOIDE AMPOLLOSO tiene un período o etapa preampollosa
caracterizada por un tipo de erupción muy similar a esta, de tipo eccematoso o
urticariforme. Así que es muy importante determinar con una búsqueda minuciosa,
la presencia de vesículas y ante la duda llevar a cabo biopsia con
inmunofluorescencia indirecta. Por último descartar ESCABIOSIS, con un fenómeno
de hipersensibilidad desencadenado por el parásito, realizando como dijimos
antes una búsqueda minuciosa de surcos y eventual acaroscopía, dermatoscopía. A
veces cabe ante la duda un tratamiento empírico de la ectoparasitosis. En el
manejo de este caso se podría mientras arribamos a un diagnóstico definitivo,
utilizar antihistamínicos orales como cetirizina para el control del prurito.
Eventual uso de corticoides tópicos de mediana o alta potencia en las zonas más
afectadas para disminuir la inflamación y el ciclo prurito-rascado. La
aplicación de emolientes, para control de la asteatosis, como cremas húmedas preferentemente
con urea al 5-10% o ceramidas inmediatamente después del baño para restaurar la
barrera cutánea. Los baños deben ser cortos y con agua tibia utilizando Baños
cortos, con agua tibia (nunca caliente) y utilizando jabones o detergentes
sintéticos como Syndet.



No hay comentarios:
Publicar un comentario