La Dra. Ana Ivaci de Dom Zdravlja Novo Čiče Croacia, envió esta imagen a un foro con el siguiente texto:
El paciente es un hombre de 44 años, diabético tipo 2
e hipertenso. Tiene sobrepeso, pero ha perdido 23,6 kg desde el año pasado. Los
últimos análisis de sangre fueron perfectos. La diabetes está controlada. La
presión arterial y la frecuencia cardíaca son excelentes. Su principal queja es
la pérdida de sensibilidad y de coordinación motora en los dedos de los pies,
además de dolor en las uñas. También presenta decoloración y sequedad a pesar
de usar cremas nocturnas. Actualmente le duelen los pies y tiene edema con
fóvea bilateral. ¿Qué puedo hacer para ayudarlo?
De Dom Zdravlja Novo Čiče Croacia,
Opinión: Creo que es necesaria una historia clínica más
detallada y un examen físico más específico, señalando los hallazgos de cada
sistema para poder sacar conclusiones sobre este caso. No queda claro lo de la
pérdida de sensibilidad y coordinación motora en los dedos de los pies, pero es
necesario un examen neurológico detallado de la sensibilidad superficial y
profunda, así como de la fuerza, reflejos osteorendinosos etc. Más allá de eso,
existe una pérdida ponderal muy importante, que, si bien está cuantificada, no se
aclara cuál era y cuál es actualmente el índice de masa corporal (IMC) del
paciente, y en cuánto tiempo se produjo esa pérdida de peso. Obviamente que hay
que jerarquizar este punto siempre que la pérdida ponderal haya sido INVOLUNTARIA
o NO DESEADA. Cuando existe una pérdida ponderal tan severa, en general la
causa suele ser evidente y puede corresponder a una enfermedad médica o
psiquiátrica grave. La pérdida de peso clínicamente importante se define
generalmente como una pérdida de más del 5 % del peso corporal habitual en un
período de 6 a 12 meses. Existen muchas causas de pérdida de peso involuntaria,
pero en ausencia de fiebre u otra causa de aumento del gasto energético (por
ejemplo, hipertiroidismo), la pérdida de peso se debe principalmente a una
disminución de la ingesta de alimentos. Cualquier enfermedad crónica que afecte
a cualquier sistema orgánico puede causar anorexia y pérdida de peso. Las
neoplasias malignas (en particular los cánceres gastrointestinales,
pancreáticos, pulmonares, linfomatosos, renales y de próstata) suelen causar
pérdida de peso. Las enfermedades
gastrointestinales no malignas como úlcera péptica, la malabsorción (por
ejemplo, la enfermedad celíaca) y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)
son causa prevalente de pérdida de peso. Los pacientes con malabsorción pueden
presentar pérdida de peso con aumento o normal del apetito. Las causas psiquiátricas
de adelgazamiento son la depresión y
los trastornos de la alimentación, bulimia y anorexia nerviosa., aunque
también durante las fases maníacas del trastorno bipolar. Las endocrinopatías
como el hipertiroidismo donde pueden coexistir con hiperfagia, la diabetes
descompensada insulinopénica, la insuficiencia suprarrenal (asociado a astenia,
anorexia, debilidad y deshidratación), y el feocromocitoma pueden ser causa de
pérdida de peso significativa. Las causas infecciosas crónicas como el VIH,
tuberculosis, hepatitis C, algunas enfermedades parasitarias, provocan una
pérdida de peso involuntaria. Este paciente tiene edema en miembros inferiores
lo que hace más importante la pérdida de peso ya que hay que tener en cuenta que
la percepción de edema en miembros inferiores se hace efectiva después de que
haya un exceso de más de 3 litros de líquido. Pero, además, no sabemos si el
edema es expresión de patologías como insuficiencia cardíaca o EPOC, porque
ambas situaciones pueden ser causa de pérdida de masa muscular y con ello de pérdida severa de peso (síndrome de caquexia cardiopulmonar).
Existen además otras causas de adelgazamiento como la enfermedad renal avanzada, en la que la
anorexia y otros síntomas urémicos suelen aparecer, así como enfermedades
neurológicas, como el accidente cerebrovascular, la demencia, la enfermedad de
Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica, pueden provocar pérdida de peso.
Por último, algunos medicamentos, aun de venta libre, el uso de sustancias como
alcohol, cocaína, anfetaminas, marihuana, tabaco, pueden ocasionar pérdida
ponderal.
Por lo tanto, y dado el amplio espectro de diagnósticos
diferenciales de la pérdida de peso involuntaria una rigurosa historia clínica
es obligatoria. La misma debe incluir un minucioso examen físico y antes que
nada, la documentación y el patrón de la pérdida de peso. Una vez con todos estos datos, hay que proceder a la elaboración de un plan de
estudio que dependerá obviamente de las conclusiones de la historia pero que
debe incluir hemograma completo con recuento diferencial, electrolitos, glucemia
y hemoglobina A1C, calcemia,
función renal y análisis de orina, función hepática,TSH, SOMF, VSG, PCR, VIH,
investigación de HCV. Rx de tórax, o TC si se piensa en TBC o cáncer. Y por
último una ecografía de abdomen y pelvis
que puede dar mucha información, y es de alta disponibilidad y bajo costo.


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