viernes, 6 de marzo de 2026

Casos Clínicos: Varón de 38 años con esofagitis refractaria refractaria

 

Un colega envió esta inquietud al grupo:

Doctor, le comento un caso de un paciente de sexo masculino de 38 años de edad que tiene diagnóstico endoscópico e histológico de esofagitis eosinofílica. El diagnóstico se sospechó clínicamente porque había presentado algunos episodios de impactaciones alimentarias y refería esporádicamente disfagia para sólidos pero ocasionalmente para líquidos, y episodios de dolor precordial. También presentaba síntomas de reflujo gastroesofágico que respondía mal a los IBP. Como antecedentes digamos que tiene un fondo de atopía ya que es asmático y ha tenido dermatitis atópica durante la niñez. Fue derivadoa a gastroenterología donde se estableció el diagnóstico. Se le agregó a los inhibidores de la bomba de protones, comprimidos bucodispersables de budesonida y posteriormente de fluticasona sin resultados. Hace 15 días presentó otro episodio de impactación que cedió espontáneamente. Qué opina del caso y qué me recomienda como plan terapéutico. La otra pregunta es si reestudiaría al paciente.

 

 

Opinión: El paciente tiene una epidemiología (atopía), y una clínica típica de ESOFAGITIS EOSINOFÍLICA (EE), y una documentación endoscópica e histológica de la misma. La presencia de eosinófilos en el esófago (el esófago normal carece de eosinófilos), se consideraba un signo distintivo de enfermedad por reflujo gastroesofágico. Sin embargo, se ha demostrado que el esófago, es un órgano inmunológicamente activo, y es capaz de reclutarlos en respuesta a diversos estímulos. Ahora bien, cuando la eosinofilia gastrointestinal se limita al esófago, se acompaña de síntomas característicos y se han descartado otras causas de eosinofilia esofágica, a eso se denomina esofagitis eosinofílica (EE). Hubiese sido interesante en este caso, conocer el informe endoscópico, además del informe de la anatomía patológica, dado que la mala respuesta al tratamiento de este paciente, puede estar en relación al subtipo de EE, ya que se describen tres de ellos, la EE tipo 1, que presenta un esófago de aspecto normal y cambios histológicos leves, la EE tipo 2 que es una forma inflamatoria inflamatorias y genes que responden a esteroides y un fenotipo refractario a esteroides (endotipo inflamatorio), y una EE tipo 3, que presenta estenosis esofágica en la endoscopía, con un calibre estrecho del esófago y mayor gravedad histológica (endotipo fibrostenótico). Aun no existe una correlación bien establecida entre el subtipo de EE y la respuesta al tratamiento de la misma, pero una cuestión de criterio, hace sospechar que los tipos más severos, pueden tener mayor refractariedad a los tratamientos. Hay que saber que estos pacientes suelen tener en el laboratorio, niveles elevados de IgE sérica, y eosinofilia periférica en general no muy importante. Cuando nos enfrentamos a una probable EE, hay que considerar o descartar otros diferenciales como por ejemplo: otras causas de eosinofilia esofágica (ERGE, vómitos recurrentes debido a otras causas, infecciones parasitarias y fúngicas, anillos congénitos, enfermedad de Crohn, periarteritis, vasculitis alérgica, lesión por medicamentos, enfermedades del tejido conectivo, penfigoide ampolloso, penfigoide vegetante, enfermedad de injerto contra huésped, acalasia, hipersensibilidad a medicamentos, enfermedad celíaca, vasculitis, carcinoma) y varias causas de eosinofilia periférica en las que el esófago (junto con otros sistemas de órganos) puede verse afectado. En cuanto al manejo de estos pacientes, la dieta parece tener un rol importante en la EE, basada en la observación de que los pacientes con EE tienen altas tasas de alergias alimentarias y que esas alergias pueden contribuir al desarrollo de la EE. Por  lo tanto, la derivación a un alergista de estos pacientes con experiencia en el tratamiento de alergias alimentarias puede ser muy importante, antes de la terapia farmacológica que consiste en la supresión de ácido con IBP durante 8 semanas con dosis altas (omeprazol 40 mg/día), asociado a corticosteroides tópicos como suspensión de budesonida (2 mg 2 veces por día durante 12 semanas), se indica a los pacientes que tomen la budesonida lentamente, durante 5 a 10 minutos, y que no coman ni beban durante 30 minutos después de tomar el medicamento. También se puede administrar como comprimido orodispersable.  También se puede usar el propionato de fluticasona (pulverizada en la boca del paciente y luego se ingiere). Los pacientes no deben inhalar mientras se administra el medicamento y no deben comer ni beber durante los 30 minutos posteriores a la administración. La terapia de mantenimiento con glucocorticoides tópicos y/o restricción dietética debe considerarse para todos los pacientes, pero particularmente en aquellos con disfagia grave o impactación de alimentos, estenosis esofágica de alto grado y recaída sintomática/histológica rápida después de la terapia inicial, pero teniendo siempre en cuenta que LA AUSENCIA DE SÍNTOMAS NO PREDICE DE MANERA CONFIABLE LA AUSENCIA DE ACTIVIDAD DE LA ENFERMEDAD. En pacientes con cuadros refractarios o graves, se puede utilizar corticosteroides sistémicos como prednisona con una dosis típica de 1 a 2 mg/kg al día en dosis divididas (máximo 60 mg al día) e ir haciendo un descenso paulatino. Dupilumab, un antagonista del receptor alfa de la interleucina (IL)-4 que bloquea el componente del receptor compartido IL-4/IL-13, ha sido aprobado para su uso, sobre todo en pacientes como este que tiene comorbilidades atópicas, y es muy útil en EE  fibroestenótica refractaria al tratamiento.

 

 

 

 

 

No hay comentarios: