domingo, 11 de enero de 2026

Casos clínicos: Varón de 57 años con dermopatía pruriginosa generalizada de 10 años de evolución

 

El Dr. Cristhian Urbina, de Sullana Perú, envía estas imágenes con el siguiente texto:

Dr. Macaluso, buenas noches, saludos desde Perú, tengo un casito interesante, es un paciente varón de 57 años, con historia de enfermedad hace 10 años. A la inspección se observa presencia de placas descamativas, secas y gruesas en todo el cuerpo, desde cuero cabelludo hasta los pies, se asocia a prurito que se exacerba con la exposición al sol, adenopatías inguinales. Se observa además deformidad en dedos de MM.SS e II.  Que se asocia a rigidez e inflamación de articulaciones falangicas. 






Mi sospecha diagnostica es

1. Psoriasis severa + artritis psoriatica y

2. Ictiosis vulgar

Usted que opina, cual sería su sugerencia diagnostica y de tratamiento para este caso?

Le adjunto fotos con consentimiento del paciente.

 

 



Dr. Cristhian Urbina.

Sullana Perú.

 

 

Opinión: Se trata de una dermopatía generalizada crónica (10 años de evolución), que involucra la casi totalidad de la superficie  cutánea. Las características de la misma son extensas placas eritematosas brillantes, gruesas por hiperqueratosis, intensamente descamativas principalmente en cuero cabelludo y región facial. Existe intensa liquenificación y lesiones costrosas, con aumento de las marcas cutáneas e intensa xerosis generalizada. A nivel de las manos, aunque hubiese sido necesario una imagen focalizada limitada a ambas manos y uñas, son notables la deformidad articular con desviaciones del eje de los dedos, y una actitud de flexión, con rigidez e imposibilidad de la extensión de la totalidad de los dedos. Todos estos elementos hacen sospechar en primer lugar ERITRODERMIA PSORIÁSICA CRÓNICA. La presencia  de  adenopatías inguinales es propia de la eritrodermia crónica independientemente de la etiología, y casi siempre la anatomía patológica en estos casos muestra LINFADENOPATÍA DERMATOPÁTICA. Suele haber en estos pacientes hepato y esplenomegalia. Estos pacientes son muy vulnerables a los trastornos hemodinámicos, a la mala regulación de líquidos y elecrolitos, la termorregulación, con hipotermia o hipertermia, pérdida de proteínas y sobre todo a la infección y sepsis sobre todo por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM). En todo paciente con eritrodermia psoriásica debe descartarse la INFECCIÓN POR VIH, ya que esta condicón predispone a pacientes con psoriasis y VIH a desarrollar eritrodermia. También hay que tratar de determinar otros desencadenantes como el uso de glucocorticoides sistémicos, la retirada abrupta de antipsoriásicos como metotrexato o ciclosporina. La confirmación de eritrodermia psoriásica es en general, clínico, teniendo en cuenta antecedentes personales o familiares de psoriasis, de exposición a posibles desencadenantes de enfermedades como dijimos antes, la coexistencia con artralgias, onicopatía psoriásica como parece este caso. La biopsia es una alternativa si no se puede determinar de otra forma la etiología de la eritrodermia, y este procedimiento permite además, desenmascarar otros diagnósticos como patología de base como son DERMATITIS ATÓPICA, PITIRIASIS RUBRA,  algunas causas neoplásicas sobre todo hematológicas LINFOMA CUTÁNEO DE CÉLULAS T, SÍNDROME DE SÉZARI, ICTIOSIS,  y muchas  otras menos probables en este caso. En cuanto al manejo de la eritrodermia psoriásica, en general hay que internar a estos pacientes para una estrecha monitorización clínica, reposición de líquidos y electrolitos, y asistencia con el cuidado de la piel. La decisión de hospitalización se basa en la gravedad de la enfermedad y la presencia de complicaciones. Los pacientes con enfermedad grave pueden requerir ingreso en la unidad de cuidados intensivos y, a menudo, se benefician de la atención en la unidad de quemados (no parece ser el caso de este paciente con una forma crónica de eritrodermia). Es muy importante el apoyo nutricional, el control eventual de infección si la hubiese. Respecto de la piel, hay que utilizar apósitos húmedos, hidratación de la piel, baños de avena, corticosteroides tópicos de potencia media para tronco y extremidades, y corticosteroides tópicos de baja potencia para áreas faciales e intertriginosas. El control de la psoriasis en sí, se indica habitualmente tratamiento sistémico con ciclosporina, por vía oral en dosis de 3 a 5 mg/kg al día. En pacientes con enfermedad grave, se suele administrar 5 mg/kg al día como tratamiento inicial. La mejoría significativa suele observarse durante el primer mes. Una vez alcanzada la remisión, la dosis se reduce gradualmente según la tolerancia durante algunos meses. Una alternativa es Infliximab  (5 mg/kg a las 0, 2 y 6 semanas, seguido de 5 mg/kg cada ocho semanas). Se puede observar una mejoría notable durante las primeras semanas de tratamiento. Si no se observa respuesta al tratamiento en un plazo de cuatro a seis semanas, es menos probable que se produzca un beneficio significativo. En este caso, se cambiaría al paciente a ciclosporina u otro tratamiento. Otras terapias alternativas de primera línea son la acitretina y el metotrexato pueden ser eficaces para la psoriasis eritrodérmica, pero su inicio de acción es más lento que el de la ciclosporina y el infliximab. Por lo tanto, el tratamiento inicial con estos fármacos suele reservarse para pacientes que no pueden ser tratados con ciclosporina o infliximab, o que presentan cuadros subagudos de la enfermedad.

 

sábado, 10 de enero de 2026

Casos Clínicos:Varón de 46 años con placa eritematosa en región abdominal baja

 

El Dr. Jery Gaibor, de Camilo Ponce Enríquez, Azuay, Ecuador, envió estas imágenes con el siguiente texto:

Saludos Dr, ayúdeme con un casito por favor.



Paciente de 46 años de edad que desde hace 4 meses aproximadamente presenta lesión eritematoso pruriginosa a nivel de vello púbico que al pasar del tiempo ha ido extendiendose, acude a varios facultativos quien prescribe antimicoticos, antibioticos, exfoliantes, cremas humectantes sin tener mejoría

Espero su respuesta mi Doctor

 

 


 



Dr. Jery Gaibor.

Camilo Ponce Enríquez. Azuay. Ecuador.

 

 

 

Opinión: Se observa una zona levemente eritematosa en la piel de la región baja del abdomen, que tiene un borde superior bastante bien delimitado de la piel normal, especialmente en su vertiente externa. Hacia la región medial, el rash eritematoso se apaga no lográndose diferenciar de la piel normal. No podemos saber si la lesión hace relieve con la piel normal o no. Si bien no existen otros componentes  de eccema como vesiculación, supuración o descamación, el eritema puede ser la primera etapa de una DERMATITIS DE CONTACTO, DE CAUSA IRRITATIVA O  ALÉRGICA. Sobre todo porque, utilizando el criterio ex juvantibus negativo, es decir, la ausencia de respuesta a tratamientos con antimicóticos y antibióticos. De todas maneras, un raspado de la lesión para una tinción con OHK es necesaria para descartar definitivamente dermatofitosis. Tengo  alguna duda sobre la presencia liendres en algunos pelos de la zona. No se ven pediculis pubis ni ectoparásitos a simple vista en la imagen, pero aun así hay que realizar una búsqueda a veces valiéndose de una lupa o dermatoscopio.   No existe descamación, como dijimos antes por lo que se puede  descartar eritema anular centrífugo, y no se ve elevación de los bordes de la lesión, por lo que se aleja la probabilidad de granuloma anular. con La dermatitis de contacto en abdomen son reacciones cutáneas por irritación o alergia a sustancias como jabones, cremas, perfumes, níquel (cinturones, broches) o detergentes, causando picazón, enrojecimiento, ampollas o piel seca en la zona.

El manejo de las dermatitis de contacto  pasa primero por la identificación y eliminación del agente causal que es una condición sine qua non para el éxito del tratamiento. Se  pueden usar antihistamínicos orales para el control del prurito, corticosteroides tópicos en forma de cremas o  lociones, así como hacer la  higiene de la zona utilizando jabones neutros, suaves así como hidratar y lubricar la piel con emolientes.

 

viernes, 9 de enero de 2026

Casos Clínicos: Mujer de 60 años con máculas hiperpigmentadas en palmas y atrofia

 

Una estudiante de medicina de la ciudad de Caracas, Venezuela envió estas imágenes con el siguiente texto:

Buen día doctor. Con mis compañeras de estudio tenemos una duda acerca de una paciente femenina de 60 años de edad que comenzó a presentar hace tres meses aproximadamente estas máculas marrones descoloridas en ambas palmas. La lesión es blanda, pero presenta cierta atrofia en el centro de la lesión de la mano izquierda. Presenta picazón moderada a intensa.  ¿Cuál es su opinión, por favor?





 

 

Opinión: Efectivamente, se trata de máculas  pigmentadas, de un color amarronado similar a las “cafe au lait spots”,  aunque no se trata de ellas por la edad y el tiempo de  evolución. Estas máculas se localizan no sólo en el centro de la mano sino que afectan también regiones más proximales de  la muñeca. Pero lo que dices respecto de  la atrofia es muy interesante, ya que efectivamente existe atrofia importante, no sólo del centro de la mano sino de la eminencia tenar y esto se ve claramente en forma bilateral. Este aspecto de las manos me recuerda alo que suele verse en el SÍNDROME DEL TÚNEL CARPIANO (STC). Por eso hay que preguntarle a la  paciente si tiene síntomas compatibles con este cuadro,  como  dolor, parestesias, debilidad en las manos, disminución de la coordinación motora fina, etcétera, y si esto es así, haciéndole la pregunta clave, que es saber si los síntomas son más frecuentes durante la noche. Por otro lado, al examinar la mano hay que tratar de evidenciar alteraciones sensitivas en la distribución del mediano. Por otro lado, la maniobra de Phalen y la prueba de Tinel, son dos elementos de ayuda en el examen físico que orientan al clínico a seguir pensando en su diagnóstico de sospecha que después deberá ser confirmado por estudios eléctricos, imágenes y algunos estudios de laboratorio específicos. Hay que tener en cuenta que el STC si bien la mayoría de las veces obedece a causas locales de la muñeca, como causas degenerativas, muchas veces tiene una apasionante relevancia clínica ya que puede ser expresión de enfermedades de base como acromegalia, hipotiroidismo, obesidad, insuficiencia renal, diabetes, alcoholismo déficits vitamínicos, mieloma/amiloidosis, insuficiencia cardíaca congestiva, exposición a toxinas etc. La atrofia de ambas eminencias tenares en esta paciente, recuerda otras situaciones o entidades médicas como son la ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA (ELA), la PLEXOPATÍA BRAQUIAL, etcétera y por lo tanto amerita un estudio general de la paciente con un interrogatorio y examen físico completos. Y con respecto a las máculas pigmentadas que son la causa de la consulta creo que hay que hacer algunas consideraciones diagnósticas además de que aparentemente no tienen relación con la atrofia. Una posibilidad diagnóstica es la TIÑA NEGRA, que es una micosis superficial causada por el hongo dematiáceo, parecido a una levadura, Hortaea werneckii, y afecta característicamente las palmas de las manos y a veces también las plantas de los pies de pacientes que, como esta, viven en climas tropicales y subtropicales. Si bien la dermatoscopía puede ayudar a distinguir clínicamente la tiña negra de las lesiones melanocíticas, es necesaria una preparación de hidróxido de potasio (KOH), y un cultivo para certificar el diagnóstico. Otro diferencial podría ser la DERMATITIS NEGLECTA (por limpieza cutánea inadecuada), el LIQUEN PLANO PALMAR, la DERMATITIS DE CONTACTO POR ANILLOS DE METAL (en este caso, los anillos sólo los usa en la mano izquierda, de lo contrario debiera ser considerado este diagnóstico), y finalmente la FITOFOTODERMATOSIS (POR EJ DERMATITIS BERLOQUE). Otros diagnósticos de enfermedades sistémicas como ENFERMEDAD DE ADDISON, o la OCRONOSIS, debieran ser tenidos en cuenta si el examen general de la paciente orienta  hacia alguno de  esos diagnósticos.

jueves, 8 de enero de 2026

Nublado por humo.

 

En este ejercicio clínico se presenta un caso que es discutido por un médico internista al que se le van proporcionando datos de la historia clínica en forma secuencial, y este analiza el cuadro a la luz de los nuevos elementos, de una manera análoga al proceso diagnóstico en la práctica real de la medicina


 

Un hombre de 50 años se presentó para una evaluación ambulatoria por disnea intermitente que había ocurrido durante el último año. Su historial médico incluía enfisema, apnea obstructiva del sueño y múltiples diagnósticos neuropsiquiátricos (trastorno del espectro autista, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, trastorno bipolar II y trastorno por estrés postraumático). Informó no tener alergias. Trabajaba en marketing y vivía con su esposa e hijo. Fumaba un paquete de cigarrillos al día (historial de 35 paquetes-año) y no reportó consumo de drogas ilegales ni alcohol. No tenía antecedentes familiares conocidos de enfermedades cardiopulmonares o neuropsiquiátricas. Había sido hospitalizado un mes antes por insuficiencia respiratoria hipercárbica aguda, para la cual había recibido presión positiva binivel en la vía aérea (BiPAP), su tercer ingreso de este tipo en el año anterior.

 

Ponente

Este paciente presenta varios factores de riesgo de insuficiencia respiratoria hipercárbica, como enfisema, apnea obstructiva del sueño y el posible uso de medicamentos potencialmente sedantes para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos. Otros factores que contribuyen a la insuficiencia respiratoria hipercárbica recurrente pueden incluir infecciones pulmonares repetidas, el uso de otras sustancias que reducen el impulso respiratorio (p. ej., opioides o benzodiazepinas) y enfermedades neuromusculares que afectan a los músculos respiratorios.

 

Evolución

El paciente refirió la ocurrencia de eventos similares antes de cada una de sus tres hospitalizaciones. En cada ocasión, se volvió progresivamente más somnoliento durante un período de varias horas, lo que finalmente provocó una caída en la que sus piernas cedieron. Durante cada hospitalización, se le detectó insuficiencia respiratoria hipercárbica y fue tratado con BiPAP. Después de varios días de tratamiento, su nivel de dióxido de carbono y estado mental se normalizaron. Sus presentaciones se atribuyeron a una combinación de enfisema, apnea del sueño y supresión respiratoria asociada con la polifarmacia. Se le aconsejó que dejara de fumar y se le recetó budesonida-formoterol-glicopirrolato inhalado. Inicialmente había comenzado a recibir presión positiva continua en la vía aérea durante la noche, pero se cambió a BiPAP 5 meses antes de la presentación actual. Se suspendió el tratamiento con ziprasidona y olanzapina, dos medicamentos neuropsiquiátricos que el paciente estaba tomando y que tenían posibles efectos secundarios sedantes.

Tras estos cambios, no volvió a sufrir caídas al ponerse de pie desde una posición sentada ni al subir escaleras. Sin embargo, afirmó haber tenido disnea con el esfuerzo (al caminar, pasar la aspiradora o subir escaleras) y disnea ocasional en reposo durante el mes anterior a la consulta. Refirió haber tenido cefaleas matutinas, somnolencia diurna, confusión mental que había disminuido pero no se había resuelto con el uso nocturno de BiPAP, ortopnea y dolor ocasional de cuello y cadera durante los 6 meses anteriores. No refirió tos, congestión torácica, dolor torácico, sibilancias, pérdida de peso, fiebre, cambios en la piel, vómitos, estreñimiento, diarrea, síntomas genitourinarios ni entumecimiento. Sus medicamentos eran budesonida-formoterol-glicopirrolato inhalados (dos veces al día) y fluoxetina oral en dosis bajas.

 

Ponente

A pesar de la administración del tratamiento estándar para el enfisema avanzado (un glucocorticoide inhalado, un broncodilatador beta-agonista de acción prolongada y un broncodilatador anticolinérgico, junto con el uso nocturno de BiPAP) y la interrupción de los medicamentos potencialmente sedantes, los síntomas del paciente no han disminuido sustancialmente. Además de la obstrucción de las vías respiratorias debido al enfisema, puede estar presente un proceso restrictivo que afecta la ventilación alveolar adecuada, como un proceso relacionado con los pulmones (p. ej., fibrosis) o la pared torácica (p. ej., debilidad neuromuscular). Sus caídas podrían sugerir una enfermedad neuromuscular sistémica con debilidad muscular proximal, o podrían ser el resultado de hipercapnia. La ortopnea podría reflejar insuficiencia cardíaca, debilidad diafragmática grave o ansiedad. El examen debe incluir la evaluación de su función cardiopulmonar y neuromuscular.

 

Evolución

En el examen físico, el paciente estaba afebril; la frecuencia cardíaca era de 108 latidos por minuto, la presión arterial de 119/63 mm Hg y la saturación de oxígeno del 95% en reposo y del 93% durante la deambulación mientras el paciente respiraba aire ambiente. El índice de masa corporal era de 25,3. El cuello tenía un rango completo de movimiento sin dolor a la palpación. Las excursiones respiratorias eran simétricas; tenía ruidos respiratorios disminuidos en todos los pulmones, sin sibilancias, crepitaciones, roncus ni matidez asimétrica a la percusión. El corazón estaba taquicárdico con un ritmo regular y sin soplos, roces ni galopes. No se observó distensión venosa yugular ni hinchazón de las piernas o los pies. Tenía una fuerza ligeramente reducida en ambas caderas en abducción y extensión contra resistencia, pero podía moverse libremente contra la gravedad. Por lo demás, la fuerza era normal en todos los grupos musculares proximales y distales, con un tono muscular normal. Sus reflejos y marcha eran normales.

 

Ponente

La saturación de oxígeno durante la deambulación sugiere hipoxemia leve, probablemente debida a enfisema. Aunque un IMC de 25,3 indica sobrepeso, está por debajo del rango en el que el síndrome de hipoventilación por obesidad sería preocupante. Su examen no sugiere insuficiencia cardíaca como causa de su disnea. La leve debilidad en los músculos de la cintura pélvica en el examen neurológico sugiere la posibilidad de una enfermedad neuromuscular que provoque insuficiencia respiratoria, como esclerosis lateral amiotrófica, miastenia gravis o distrofia muscular de cinturas. Sin embargo, estas enfermedades suelen manifestarse con debilidad en una extremidad, ptosis o debilidad más prominente de la cintura, respectivamente, antes del desarrollo de insuficiencia respiratoria progresiva. Para la evaluación diagnóstica, sería importante realizar imágenes del corazón y los pulmones, y evaluar la fuerza de los músculos respiratorios durante la evaluación de la función pulmonar.

 

Evolución

La radiografía y la tomografía computarizada (TC) del tórax revelaron un enfisema paraseptal severo que era más prominente en los lóbulos superiores con cicatrización moderada en los vértices y elevación del hemidiafragma derecho ( Figura 1 ). La ecocardiografía transtorácica mostró una función sistólica y diastólica normales sin cortocircuito intracardíaco ni enfermedad valvular. La espirometría mostró un volumen espiratorio forzado en 1 segundo (FEV 1 ) de 1,95 litros (46% del valor predicho en base a la altura y edad del paciente) y una capacidad vital forzada (FVC) de 2,96 litros (54% del valor predicho); la relación de FEV 1 a FVC fue del 66% (valor normal, >70%). La capacidad pulmonar total fue de 3,88 litros (51 % del valor previsto) y el volumen residual fue de 1,47 litros (67 % del valor previsto), con una relación entre el volumen residual y la capacidad pulmonar total del 38 % (valor normal, <35 %). La presión inspiratoria máxima fue del 49 % del valor previsto y la presión espiratoria máxima del 46 % del valor previsto. El paciente no pudo completar la prueba de difusión de monóxido de carbono en una sola respiración.



Figura 1. Estudios de imagen del tórax.

Una radiografía (Panel A) muestra volúmenes pulmonares bajos, aumento de la transparencia del campo pulmonar superior derecho (asterisco) y elevación asimétrica del hemidiafragma derecho (flecha). Una TC coronal (Panel B) muestra enfisema paraseptal severo, más prominente en los lóbulos superiores (asteriscos), y elevación de los hemidiafragmas, más pronunciada en el lado derecho que en el izquierdo (flechas).

 

 

Ponente

La TC de tórax del paciente muestra enfisema compatible con obstrucción del flujo aéreo, evidenciado por una reducción del FEV₁ y una reducción del FEV₁ : FVC en las pruebas de función pulmonar. La elevada relación entre el volumen residual y la capacidad pulmonar total puede explicarse por el atrapamiento aéreo debido a una obstrucción grave, pero también puede deberse a una enfermedad neuromuscular. La pletismografía muestra un proceso restrictivo con una capacidad pulmonar total gravemente reducida, hallazgo que no se explica por el enfisema, que suele causar hiperinsuflación (capacidad pulmonar total elevada). Los defectos restrictivos pueden estar causados ​​por procesos parenquimatosos pulmonares, pero las pruebas de imagen de este paciente no muestran fibrosis. De igual manera, no se observan derrames ni engrosamiento pleural sugestivo de restricción pleural, ni se detectan deformidades esqueléticas que sugieran restricción de la caja torácica. La debilidad de los músculos respiratorios es la causa más probable del grave defecto restrictivo del paciente, compatible con la elevación del diafragma y la reducción de la fuerza muscular. Se deben investigar las causas de los hallazgos neuromusculares, incluida la evaluación de miositis, síndromes miasténicos, enfermedades autoinmunes y lesiones del nervio frénico o la médula espinal.

 

Evolución

El hemograma y los niveles de electrolitos del paciente fueron normales. En el laboratorio ambulatorio, el análisis de gases en sangre arterial mostró un pH de 7,42 con una presión parcial de dióxido de carbono de 47 mmHg (rango normal, 36 a 47) y una presión parcial de oxígeno de 93 mmHg (rango normal, 65 a 95) mientras el paciente respiraba aire ambiente. En comparación, el análisis de gases en sangre arterial durante la primera hospitalización del paciente había revelado un pH de 7,08 con una presión parcial de dióxido de carbono de 113 mmHg y una presión parcial de oxígeno de 181 mmHg mientras el paciente recibía oxígeno suplementario a través de una cánula nasal a una velocidad de 10 litros por minuto. Los niveles de proteína C reactiva, IgE y alfa 1 -antitripsina fueron normales. Las pruebas de anticuerpos autoinmunes no mostraron evidencia de lupus eritematoso sistémico, esclerodermia, artritis reumatoide, enfermedad mixta del tejido conectivo, síndrome de Sjögren, síndrome antisintetasa, polimiositis o miastenia gravis.

El nivel de aspartato aminotransferasa fue de 64 U por litro y el de alanina aminotransferasa, de 66 U por litro (rango normal para ambas variables: 10 a 50). Los niveles de γ-glutamiltransferasa, fosfatasa alcalina y albúmina fueron normales. El nivel de creatincinasa fue de 891 U por litro (rango normal: 39 a 308) y el de aldolasa, de 18,1 U por litro (valor normal: <7,7).

El electrocardiograma mostró ritmo sinusal. La fluoroscopia torácica mostró elevación del hemidiafragma derecho y disminución del movimiento diafragmático, sin movimiento inspiratorio paradójico. Los estudios de conducción nerviosa revelaron ausencia de respuesta en ambos nervios frénicos. La electromiografía reveló cambios neurogénicos en el deltoides izquierdo, el pronador redondo izquierdo y el infraespinoso izquierdo, sin evidencia de denervación activa; estos cambios indicaban una lesión crónica de las raíces nerviosas C5-C6. La resonancia magnética de la columna cervical mostró espondilosis cervical con leve compromiso del canal central desde las raíces nerviosas C3 hasta C6.

 

Ponente

La fluoroscopia torácica confirma la presencia de disfunción diafragmática. Los resultados anodinos de las pruebas de marcadores inflamatorios y anticuerpos contradicen las causas autoinmunes de este hallazgo y sugieren la posibilidad de una enfermedad neuromuscular sistémica o una enfermedad localizada en el nervio frénico o el diafragma. Los estudios de conducción nerviosa indican disfunción del nervio frénico, pero las imágenes cervicales descartan una estenosis espinal grave que causa debilidad muscular respiratoria por compresión de la raíz nerviosa. Los nervios frénicos pueden haber sido dañados por una infección o un traumatismo que afecta al plexo braquial (denominado síndrome de Parsonage-Turner), pero este daño suele ir acompañado de debilidad y dolor en un brazo o una mano, hallazgos que no estaban presentes en este paciente. Asimismo, es improbable la invasión del nervio frénico por una neoplasia del pulmón o del mediastino, dados los resultados de sus imágenes.

Las enfermedades neurológicas sistémicas suelen manifestarse con debilidad difusa, atrofia muscular o fasciculaciones en la exploración física y con anomalías de la neurona motora o de la unión neuromuscular en la electromiografía. La afección restante en el diagnóstico diferencial es una miopatía sistémica que afecta desproporcionadamente al diafragma. Los niveles elevados de creatina quinasa, aldolasa, alanina aminotransferasa y aspartato aminotransferasa, junto con un nivel normal de γ-glutamiltransferasa, sugieren enfermedad muscular sistémica; las caídas del paciente y la debilidad leve de la cintura pélvica también sugieren afectación muscular sistémica. La enfermedad de Pompe de inicio tardío (enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo II) es un diagnóstico poco frecuente pero unificador que causa debilidad de los músculos proximales y del diafragma, así como disfunción del nervio frénico debido a una actividad inadecuada de la α-glucosidasa ácida lisosomal. La detección de la enfermedad de Pompe se basa en el nivel de actividad enzimática y se realizan pruebas de confirmación mediante el uso del análisis de la secuencia de α-glucosidasa ácida.

 

Evolución

Un análisis de muestras de gotas de sangre seca mostró que la actividad de la enzima α-glucosidasa ácida fue de 2,4 nmol por hora por miligramo de proteína (rango normal, 5,5 a 25,0). La secuenciación de ADN reveló heterocigosidad compuesta para dos variantes patógenas en GAA , el gen que codifica la α-glucosidasa ácida (c.-32-13T→G y c.525del), lo que confirmó el diagnóstico de enfermedad de Pompe. El paciente comenzó a recibir terapia intravenosa de reemplazo de α-glucosidasa cada 2 semanas. Dentro de los 6 meses posteriores al inicio de la terapia, su disnea disminuyó y reportó poder caminar más lejos sin disnea. No tuvo episodios adicionales de somnolencia o caídas. A los 12 meses, la FVC había aumentado en un 12% en relación con la medición previa al tratamiento.

Tras dos años de seguimiento, el paciente dejó de fumar y completó la rehabilitación pulmonar. Continuó con la terapia de reemplazo enzimático y el uso diario de BiPAP nocturno y un inhalador de budesonida-formoterol-glicopirrolato. Refirió haber mantenido la fuerza muscular y la tolerancia al ejercicio desde el inicio de la terapia de reemplazo enzimático.

 

Comentario

Este paciente presentó disnea progresiva y episodios de insuficiencia respiratoria hipercárbica. Aunque sus signos y síntomas iniciales se atribuyeron inicialmente a enfisema, apnea obstructiva del sueño y posibles sedantes, sus antecedentes de caídas y debilidad de la cintura pélvica, junto con sus niveles elevados de creatincinasa y aldolasa, su capacidad pulmonar total disminuida y la presencia de disfunción diafragmática, sugirieron una causa neuromuscular. Los hallazgos posteriores en estudios de conducción nerviosa y electromiografía, seguidos de la medición de la actividad de la enzima α-glucosidasa ácida y, finalmente, pruebas genéticas, condujeron al diagnóstico de enfermedad de Pompe de inicio tardío.

Aunque existen al menos 15 enfermedades de almacenamiento de glucógeno, solo cinco tipos (II, III, IV, V y VII) pueden presentarse en la edad adulta. Entre estos, el compromiso respiratorio es común solo en pacientes con enfermedad de Pompe (tipo II).

La enfermedad de Pompe es un trastorno genético autosómico recesivo poco común causado por una deficiencia de la enzima α-glucosidasa ácida lisosomal, que provoca la acumulación de glucógeno principalmente en los músculos esqueléticos, cardíacos y otros.1 Hay dos tipos de enfermedad de Pompe.La enfermedad de Pompe de inicio infantil se asocia con una deficiencia casi completa de la actividad de la enzima α-glucosidasa ácida, con inicio clínico antes de los 12 meses de edad y afectación cardíaca grave. La enfermedad de Pompe de inicio tardío se debe a una deficiencia parcial de la enzima (<40 % de la actividad normal), y la edad de inicio varía desde la infancia hasta la adultez avanzada. Las presentaciones clínicas son diversas y a menudo incluyen debilidad muscular proximal e insuficiencia respiratoria, con afectación cardíaca en raras ocasiones. 1

Si no se trata, la enfermedad de Pompe de inicio tardío conduce a una muerte prematura por disminuciones progresivas en la función pulmonar y la fuerza muscular, 2 que están inversamente relacionadas con la actividad de la enzima α-glucosidasa ácida. Se han reportado aproximadamente 600 variantes patogénicas en GAA ; estas son principalmente variantes de cambio de sentido y pérdida de función. 3 En este paciente, se identificaron dos variantes patogénicas de α-glucosidasa ácida. GAA :c.525del (p.Glu176fs) es una variante de pérdida de función que resulta en la generación de un codón de parada prematuro y una producción insignificante de la enzima α-glucosidasa ácida. 1 GAA :c.-32-13T→G es una variante del sitio de empalme intrónico que resulta en relativamente pocas transcripciones de GAA y actividad enzimática residual, con inicio tardío de los síntomas. 4 Esta variante del sitio de empalme es el cambio genético más común identificado en la enfermedad de Pompe de inicio tardío.

Los adultos con enfermedad de Pompe de inicio tardío suelen presentar miopatía progresiva y síntomas respiratorios, aunque las manifestaciones iniciales son extremadamente variadas. 5 Algunos pacientes presentan insuficiencia respiratoria sin déficits neurológicos o musculares aparentes. Otras manifestaciones incluyen malformaciones vasculares, anomalías orogastrointestinales (p. ej., disfagia, reflujo gastroesofágico, estreñimiento y dismotilidad), anomalías cardiovasculares (p. ej., arritmias, anomalías de la conducción y miocardiopatía) y trastornos cognitivos y emocionales (p. ej., depresión y ansiedad) ( Figura 2 ). 5 Aunque este paciente tenía varias afecciones neuropsiquiátricas, se diagnosticaron a una edad más temprana; sería inusual que estas afecciones fueran las primeras manifestaciones de la enfermedad de Pompe. El glucógeno también puede acumularse en los tejidos neuronales y perjudicar la función del nervio frénico, así como la fuerza del músculo esquelético, 6,7 como en este paciente.La biopsia muscular generalmente no está indicada para el diagnóstico porque la debilidad muscular en pacientes con enfermedad de Pompe puede deberse a cambios neurogénicos, cambios miopáticos o ambos. 7

 


Figura 2. Mecanismos genéticos y manifestaciones clínicas de la enfermedad de Pompe de aparición tardía.

Se muestra una representación no exhaustiva de las manifestaciones clínicas multisistémicas de la enfermedad de Pompe de inicio tardío. La gravedad y la variedad de las manifestaciones clínicas varían entre personas y se ven influenciadas por las consecuencias funcionales de las variantes patogénicas de GAA , el gen que codifica la α-glucosidasa ácida. Los asteriscos indican las manifestaciones clínicas observadas en este paciente.

 

 

El diagnóstico de la enfermedad de Pompe de inicio tardío es un desafío debido a la amplia gama de manifestaciones clínicas y a los síntomas que se superponen con los de otras afecciones, como la distrofia muscular de cinturas, la distrofia muscular de Duchenne, la distrofia muscular de Becker, la polimiositis y la enfermedad de almacenamiento de glucógeno tipo V o VI. 1 Todas estas afecciones pueden manifestarse con debilidad muscular proximal progresiva, pero la afectación temprana de los músculos respiratorios es la más sugestiva de la enfermedad de Pompe. El diagnóstico tardío es común con la enfermedad de Pompe de inicio tardío; en una serie de casos, los síntomas comenzaron una mediana de 10 años antes del diagnóstico. 8 El diagnóstico de la enfermedad de Pompe de inicio tardío se establece mediante la medición de la actividad de la enzima α-glucosidasa ácida residual en fibroblastos de la piel, manchas de sangre seca o linfocitos de sangre periférica o mediante pruebas genéticas. 1,9 Aunque la producción y la actividad enzimática están determinadas por la combinación de dos variantes de secuencia, no existe una correlación clara entre genotipo y fenotipo; Los pacientes con genotipos GAA idénticos e incluso haplotipos GAA :c.-32-13T→G idénticos tienen una variedad de presentaciones clínicas. 4

Establecer el diagnóstico de la enfermedad de Pompe de inicio tardío es esencial para un manejo eficaz, que incluye la participación de subespecialistas en el tratamiento coordinado de los sistemas orgánicos afectados, la prevención de complicaciones primarias y secundarias mediante terapia de reemplazo enzimático y el mantenimiento rutinario de la salud, y la vigilancia regular del estado respiratorio, la función musculoesquelética y otros sistemas afectados. El diagnóstico también permite la evaluación genética de familiares en riesgo y la realización de pruebas genéticas prenatales y preimplantacionales en pacientes con embarazos de alto riesgo.

La terapia de reemplazo enzimático con alglucosidasa alfa recombinante (actualmente el tratamiento estándar para la enfermedad de Pompe de inicio tardío) mejora la fuerza muscular esquelética y cardíaca. En un ensayo aleatorizado que incluyó a 90 pacientes con enfermedad de Pompe de inicio tardío, el tratamiento con alglucosidasa alfa produjo aumentos significativos en la distancia de caminata de 6 minutos y la CVF a las 78 semanas en comparación con placebo, lo que resultó en disminuciones en estas medidas. 10 Un estudio de cohorte prospectivo que incluyó a 174 pacientes mostró una mejora en la calidad de vida durante la terapia de reemplazo enzimático, en comparación con la disminución de la calidad de vida antes del inicio del tratamiento. 11 Más recientemente, un ensayo aleatorizado que incluyó a 100 pacientes mostró que el tratamiento con avalglucosidasa alfa (una terapia de reemplazo enzimático recombinante más nueva que ha mostrado una mayor depuración de glucógeno que la alglucosidasa alfa en modelos preclínicos) no fue inferior (aunque no superior) a la alglucosidasa alfa con respecto a la CVF (el resultado primario); Los resultados de la prueba de caminata de 6 minutos (el resultado secundario clave) parecieron favorecer a la avalglucosidasa alfa. 12

A pesar de sus beneficios, la terapia de reemplazo enzimático presenta desafíos, como reacciones inmunitarias y dificultades de administración. Para pacientes con una respuesta subóptima a la terapia de reemplazo enzimático estándar, la enzima recombinante cipaglucosidasa alfa más miglustat (un estabilizador de la cipaglucosidasa) es una terapia alternativa que resultó en una mejor función pulmonar que la terapia con alglucosidasa alfa en un ensayo aleatorizado con 125 pacientes. 13

La terapia génica se encuentra actualmente en investigación para la enfermedad de Pompe. La terapia génica mediada por virus adenoasociados recombinantes, por ejemplo, es una plataforma bien estudiada que ha mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos de fase 1 y 2 que implican la administración de un gen GAA funcional para permitir la producción endógena de α-glucosidasa ácida. 14 Además, gracias a los avances en inhibidores de moléculas pequeñas, la glucógeno sintasa del músculo esquelético humano se está estudiando como un enfoque terapéutico dirigido para reducir la acumulación de glucógeno, aunque los posibles inhibidores de moléculas pequeñas de la α-glucosidasa ácida aún se encuentran en investigación preclínica. 15

Este caso de enfermedad de Pompe de inicio tardío destaca el amplio espectro clínico de esta afección y muestra los desafíos del diagnóstico precoz, especialmente en un paciente con un fenotipo leve y enfermedad pulmonar coexistente. Las pruebas genéticas, el diagnóstico y el tratamiento tempranos son fundamentales para mejorar la fuerza física, la función respiratoria, la calidad de vida y la supervivencia.

 

Traducido de:

“Clouded by Smoke”

Authors: Derek R. Soled, M.D., Manuela Cernadas, M.D., Arezou A. Ghazani, Ph.D., Katherine H. Walker, M.D. https://orcid.org/0000-0003-1198-8125, and Bruce D. Levy, M.D.Author Info & Affiliations Published December 3, 2025 N Engl J Med 2025;393:2255-2261

DOI: 10.1056/NEJMcps2506055 VOL. 393 NO. 22

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMcps2506055?query=featured_secondary_home

Referencias

1. Sperry E, Leslie N, Berry L, Peña L. Enfermedad de Pompe. En: Adam MP, Feldman J, Mirzaa GM, Pagon RA, Wallace SE, Amemiya A, eds. Reseñas genéticas. Seattle: Universidad de Washington, 2025 ( http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1261/ ).

2. Schoser B, Stewart A, Kanters S, et al. Supervivencia y resultados a largo plazo en la enfermedad de Pompe de inicio tardío tras el tratamiento con alglucosidasa alfa: una revisión sistemática y un metanálisis. J Neurol 2017;264:621-630.

3. Peruzzo P, Pavan E, Dardis A. Genética molecular de la enfermedad de Pompe: una visión general completa. Ann Transl Med 2019;7:278-278.

4. Kroos M, Hoogeveen-Westerveld M, van der Ploeg A, Reuser AJJ. La correlación genotipo-fenotipo en la enfermedad de Pompe. Am J Med Genet C Semin Med Genet 2012;160C:59-68.

5. Toscano A, Rodolico C, Musumeci O. Enfermedad de Pompe multisistémica de inicio tardío (EPIT): actualización sobre aspectos clínicos. Ann Transl Med 2019;7:284-284.

6. DeRuisseau LR, Fuller DD, Qiu K, et al. Los déficits neuronales contribuyen a la insuficiencia respiratoria en la enfermedad de Pompe. Proc Natl Acad Sci USA 2009;106:9419-9424.

7. Oliveira Santos M, Domingues S, de Campos CF, Moreira S, de Carvalho M. Debilidad diafragmática en la enfermedad de Pompe de inicio tardío: una interacción compleja entre la degeneración de la neurona motora inferior y la de las fibras musculares. J Neurol Sci 2024;460:123021-123021.

8. Müller-Felber W, Horvath R, Gempel K, et al. Enfermedad de Pompe de inicio tardío: espectro clínico y neurofisiológico de 38 pacientes, incluyendo seguimiento a largo plazo en 18 de ellos. Neuromuscul Disord 2007;17:698-706.

9. Barba-Romero MA, Barrot E, Bautista-Lorite J, et al. Directrices clínicas para la enfermedad de Pompe de aparición tardía. Rev Neurol 2012;54:497-507.

10. van der Ploeg AT, Clemens PR, Corzo D, et al. Un estudio aleatorizado de alglucosidasa alfa en la enfermedad de Pompe de inicio tardío. N Engl J Med 2010;362:1396-1406.

11. Güngör D, Kruijshaar ME, Plug I, et al. Calidad de vida y participación en la vida diaria de adultos con enfermedad de Pompe que reciben terapia de reemplazo enzimático: 10 años de seguimiento internacional. J Inherit Metab Dis 2016;39:253-260.

 

12. Diaz-Manera J, Kishnani PS, Kushlaf H, et al. Seguridad y eficacia de la avalglucosidasa alfa frente a la alglucosidasa alfa en pacientes con enfermedad de Pompe de inicio tardío (COMET): ensayo multicéntrico aleatorizado de fase 3. Lancet Neurol 2021;20:1012-1026.

13. Schoser B, Roberts M, Byrne BJ, et al. Seguridad y eficacia de cipaglucosidasa alfa más miglustat frente a alglucosidasa alfa más placebo en la enfermedad de Pompe de inicio tardío (PROPEL): ensayo internacional, aleatorizado, doble ciego, de grupos paralelos, de fase 3. Lancet Neurol 2021;20:1027-1037.

14. Ma X, Zhuang L, Ma W, et al. Terapia génica mediada por AAV9 para la enfermedad de Pompe de inicio infantil. N Engl J Med 2025;392:2438-2446.

15. Ullman JC, Mellem KT, Xi Y, et al. Inhibición de la glucógeno sintasa 1 por moléculas pequeñas para el tratamiento de la enfermedad de Pompe y otros trastornos de almacenamiento de glucógeno. Sci Transl Med 2024;16(730):eadf1691-eadf1691.

 

miércoles, 7 de enero de 2026

Casos Clínicos: Varón de 97 años con Síndrome de Bazex (acroqueratosis paraneoplásica)

 

Paciente Masculino de 97 años ,no es referido por familiares como diabético e hipertensión. Con antecedente en Febrero de 2025 con diagnóstico de Ca epidermoide pulmonar, que inicia en julio 2025 con dermatosis localizada a planta de ambos pies asintomática. Manejada previamente con antimicóticos orales y tópicos con nula respuesta. Acude hoy 2 de Diciembre de 2025 a consulta.






Con el antecedente del cáncer pulmonar, evolución de 3/4 meses, asintomático él y su familia (se descarta sarna Noruega). Se estableció el diagnóstico de Síndrome de Bazex

 

 



Presentó                                                                        

Dr. Roberto Miranda Chapa. Dermatólogo.  Docente de Postgrado de Medicina Familiar y Medicina Interna.

Hospital General Regional 6 del IMSS Tampico

Tamaulipas Mexico.

 

 

 

martes, 6 de enero de 2026

Casos Clínicos: Varón de 1 año y 7 meses con dermatosis generalizada de 10 meses de evolución.

 

El Dr. Gustavo Carpintero , de Ixtenco, México envía estas imágenes con el siguiente texto:

Buenas tardes apreciado doctor, lo saludo nuevamente ahora desde Ixtenco, México.




Le comparto un típico caso de masculino de 1 año 7 meses d edad eutrofico con dermatosis generalizada predominio en tronco y extremidades inferiores de 10 meses de evolución, caracterizada por papulas y vesículas, costras sobre base de maculas hipercromicas, ha recibido múltiples tratamientos con antibióticos orales Amoxicilin, trimetoprim sulfametoxazol, dicloxacilina, esteroide tópico baja y alta potencia, miconazol y mupirocina sin mejoría

Una vez agradeciendo el espacio y difusión de su vanguardista grupo



  

Dr. Gustavo Carpintero.

Ixtenco, México.

 

Opinión: La erupción, que es según reza la historia, de carácter generalizado, está constituida por lesiones costrosas, algunas lesiones elevadas consistentes con pápulas/vesículas, algunas lesiones lineales con excoriaciones, sobre un fondo de zonas extensas de hiperpigmentación postinflamatoria, y con zonas, más pequeñas, redondeadas de hipopigmentación postinflamatoria. La visión interpretativa del cuadro es que parece haber un importante componente traumático por rascado en las lesiones. Lo primero que haría en este caso, es descartar ESCABIOSIS, mediante la detección de ácaros, huevos o heces de sarna con examen microscópico. La dermatoscopía en manos experimentadas, puede ser una opción diagnóstica más práctica. En ese sentido, para apoyar la sospecha, hubiese sido interesante tener imágenes de las zonas interdigitales, muñecas, axilas y región genital, que son característicamente involucradas por esta parasitosis.  La historia no menciona que se haya sospechado sarna ni tampoco menciona que se hayan realizado tratamiento antiparasitarios empíricos, como suele pasar frecuentemente en estos casos. Descartado escabiosis, habría que plantear diferenciales como CIMICIASIS o PRURIGO POR INSECTOS, DERMATITIS ATÓPICA o ECCEMA, y para ello sería importante ver otras zonas de la superficie cutánea que son afectadas más característicamente como los pliegues, así como interrogar sobre otras  localizaciones o síntomas de atopía en el paciente o en sus familiares de primer grado. La DERMATITIS HERPETIFORME, que se suele asociara SENSIBILIDAD AL GLUTEN, es otro diferencial, por lo que llegado el caso habría querealizar un approach para descartar CELIAQUÍA. El PENFIGOIDE AMPOLLOSO, ante la negatividad de otros diagnósticos más probables, debe descartarse con biopsia de piel, lo mismo que la HISTIOCITOSIS DE CÉLULAS DE LANGERHANS, trastorno mucho menos frecuente aún.

lunes, 5 de enero de 2026

Casos Clínicos: Niño de 6 años de edad con TDAH, dolor oral periódico y formación elevada en piso de la boca

La Dra. Lisett Alvarado Marin, de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas México envió estas imágenes con el siguiente texto:




Buenos días, estoy en el grupo de El rincón de la medicina, y me gustaría mandar un caso que tuve hace poco:

Paciente masculino de 6 años de edad, con antecedente de TDAH, iniciando tratamiento la semana previa al cuadro con fluoxetina, risperidona y metilfenidato. Cuenta la madre que es frecuente que el niño desarrolle fuegos bucales, en esta ocasión inició con cuadro 3 días antes con ardor y dolor en la zona que posteriormente se agregó la dificultad para comer. Adjunto foto:





 Dra. Lisett Alvarado Marin.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. México.



Opinión: Se observa una formación elevada eritematosa cupuliforme en el piso de la boca que impresiona como CARÚNCULA LINGUAL INFLAMADA. No parece verse litiasis. Ese es el sitio del orificio de la glándula submaxilar (conducto de Wharton). Por palpación habría que descartar que presente alguna sialolitiasis. Probablemente la medicación que está recibiendo por su TDAH estén generando boca seca, ya que tanto, fluoxetina, risperidona como metilfenidato pueden producir este efecto adverso, que puede en el peor de los casos producir sialoadenitis y sialolitiasis. La sintomatología dolorosa episódica que presenta podría tratarse de “cólicos submaxilares” por obstrucción del conducto de la glándula tanto por saliva  muy espesa como por sialolitiasis

No tiene el aspecto de RÁNULA, que también se ve característicamente en ese mismo lugar pero que tiene el aspecto esférico típico del MUCOCELE DEL PISO DE LA BOCA.

La prevención del sialolito se basa en mantener una buena salud bucal y hábitos que favorezcan el flujo de saliva, abundante hidratación oral, y estimular la formación de saliva consumiendo frutas ácidas (por ejemplo cítricos), siempre que no exista contraindicación médica o dental. Una correcta higiene bucal, cepillado adecuado, uso de hilo dental y visitas periódicas al odontólogo.

 

 

domingo, 4 de enero de 2026

Casos Clínicos: Varón de 30 años con rash cutáneo palmoplantar y VDRL positiva.

Un colega envía estas imágenes con el siguiente texto:

Dr qué pena molestarlo pero vi aesta paciente de 30 años sexo masculino con estas lesiones palmoplantares 2 semanas de evolución no pruriginosas.

He solicitado una VDRLpensando en sífilis secundaria y aquí le envío el resultado.

Que le parece la conducta que debo seguir con el paciente.

 




 


Opinión: Evidentemente es una sífilis secundaria. La VDRL positiva aun a títulos bajos lo confirma a la luz del cuadro dermatológico muy sugerente de secundarismo luético. Aún así se podría solicitar un test treponémico que no haría otra cosa que confirmar que se trata de un verdadero positivo y no una VDRL falsa positiva de causa no sifilítica.

En cuanto a la conducta con una dosis de penicilina benzatínica 2.400.000 IM única dosis está tratado. Obviamente hay que hacer un relevamiento de los contactos sexuales.

 


 

 


 

 

sábado, 3 de enero de 2026

Casos Clínicos: Mujer de 17 años con gesta de 27 semanas y rash vesicular.

 

El Dr. Boris Canahuire, de Cuzco Perú, envía estas imágenes con el siguiente texto:

 








Dr. Macaluso buenas tardes le escribo desde Perú quisiera que me ayude en el siguiente caso por favor: adolescente de 17 años gestante de 27 semanas acude a la consulta por presentar lesiones diversas papulas, vesiculas, algunas umbilicadas en todo el cuerpo, refiere que la lesiones empezaron en region retroauricular y se fueron generalizando a cara cuero cabelludo tronco y extremidades, refiere hace una semana presentar resfrío malestar general y sensación de fiebre.

Presencia de ganglios dolorosos en región cervical y refiere que las lesiones producen comezón y un poco de dolor actualmente afebril y con molestias de las lesiones dérmicas

 

Muy agradecido de antemano por su ayuda

 

 

Dr. Boris Canahuire

Cuzco. Perú.

 

Opinión: El patrón dermatológico es básicamente vesicular con lesiones generalizadas pruriginosas que involucran cuero cabelludo. Hay polimorfismo regional coexistiendo lesiones vesiculares recientes con lesiones en etapa costrosa. Creo que se trata de VARICELA, por lo que hay que pesquisar epidemiología para varicela. Habría que ver su condición HIV ya que en pacientes con inmunocompromiso pueden verse zóster generalizado frente a una infección por VZV.

 El HERPES GESTACIONAL (llamado ahora penfigoide gestacional), es otra posibilidad pero generalmente en esta entidad las lesiones vesiculares asientan generalmente sobre una placa de tipo urticariano o pápulas eritematosas y no como aquí que parecen asentar en piel sana.

Respecto a su condición de gestante de 27 semanas, hay que decir que la manifestación clínica más común de la varicela complicada durante el embarazo es la neumonía varicelosa. Los signos y síntomas predominantes de la neumonía varicelosa durante el embarazo son tos, disnea, fiebre y taquipnea, y suele desarrollarse en la semana siguiente a la erupción, por lo que hay que estar atentos a esta complicación que puede ser grave y a veces progresar a insuficiencia respiratoria. Los hallazgos en la radiografía de tórax incluyen un patrón infiltrativo difuso o miliar/nodular, a menudo de distribución peribronquial, que afecta ambos pulmones. En este caso no hay riesgo de varicela congénita (que puede ser grave), que podría darse si el embarazo fuese de menos de 20 semanas. Aun así, y ante una varicela sin complicaciones hay que ofrecer tratamiento a estas pacientes, por ejemplo aciclovir oral (800 mg cinco veces al día durante siete días) para todas las embarazadas con varicela sin complicaciones. Hay que tener en cuenta que sí existe riesgo de parto prematuro en este momento.