Un hombre de 63 años, exfumador con un historial de
tabaquismo de 20 paquetes-año, presentó disnea progresiva. Las pruebas de
función pulmonar mostraron una fisiología mixta obstructiva-restrictiva:
Capacidad vital forzada (CVF) 68% prevista
Volumen espiratorio forzado en 1 segundo (VEF1) 60%
del valor previsto
FEV1/FVC 67% del valor previsto
Capacidad de difusión de monóxido de carbono (DLCO)
prevista: 70%.
Se obtuvieron radiografías de tórax y se muestran las
proyecciones posteroanterior y lateral izquierda.
Se realizó una tomografía computarizada sin contraste del tórax para evaluar mejor las anomalías observadas en las radiografías de tórax. Se muestran imágenes axiales, sagitales y coronales.
Hallazgos
- Radiografías:
- Traqueobroncomegalia
- Engrosamiento
de la pared bronquial
- Opacidad
intersticial y atelectasia
- TC:
- Traqueomegalia
(33 mm de diámetro)
- Dilatación
de los bronquios principales (25 mm de diámetro)
- Bronquiectasia/bronquiolectasia
- Divertículos
traqueales/bronquiales
- Cicatrización
parenquimatosa y pérdida de volumen
Diagnóstico diferencial
- Fibrosis
quística
- Síndrome
de Mounier-Kuhn
- Cutis
laxa, síndrome de Marfan, síndrome de Ehlers-Danlos
- EPOC,
bronquitis
- Neumoconiosis
Diagnóstico: Síndrome
de Mounier-Kuhn
Discusión
Síndrome de Mounier-Kuhn
Fisiopatología
El síndrome de Mounier-Kuhn (SMK) es una afección
caracterizada principalmente por la dilatación de las paredes traqueales y
bronquiales. Si bien se desconoce la causa exacta, es probable que exista un
componente genético y/o epigenético, de ahí el epónimo traqueobroncomegalia
congénita. Según el examen patológico, la dilatación característica de las vías
respiratorias puede estar precedida por atrofia del músculo liso y las fibras
elásticas en las paredes de las vías respiratorias más grandes. Aunque las vías
respiratorias permanecen permeables durante la inspiración, la laxitud de las paredes
traqueales y bronquiales puede provocar su colapso durante la espiración. Esto
puede conducir a una obstrucción pulmonar, y los pacientes a menudo presentan
EPOC y reciben tratamiento para esta enfermedad en las etapas iniciales. La
laxitud de las vías respiratorias conlleva una eliminación ineficaz de
partículas y un mayor riesgo de infecciones pulmonares en el tracto
respiratorio inferior, particularmente por bacterias atípicas. Las infecciones
recurrentes pueden provocar cambios bronquiectásicos en las vías respiratorias
más pequeñas con fibrosis parenquimatosa, como se observó en nuestro paciente.
Epidemiología
Se han descrito alrededor de 300 casos en la
literatura, con una proporción de 8:1 entre hombres y mujeres afectados. La
edad promedio de inicio de la enfermedad se sitúa alrededor de los 50 años, y
la mayor proporción de pacientes con MKS se presenta a principios de los 60,
como fue el caso de nuestra paciente. Existe una distribución similar entre
fumadores y no fumadores, y podría existir alguna relación con una
predisposición a trastornos del tejido conectivo.
Presentación clínica
Los síntomas más frecuentes son tos productiva, disnea
e infecciones respiratorias recurrentes. Los pacientes también pueden referir
dolor torácico y hemoptisis, pero las manifestaciones sistémicas son raras y
deben motivar la investigación de otras enfermedades. Las pruebas de función
pulmonar suelen revelar enfermedad pulmonar obstructiva, pero en etapas
avanzadas pueden presentarse cambios parenquimatosos restrictivos que dan lugar
a un cuadro clínico mixto, como en el caso de nuestra paciente.
Características de imagen
Las pruebas de imagen se suelen realizar en pacientes
con disnea progresiva o infecciones recurrentes, y generalmente se les realiza
una radiografía de tórax al ingreso. Si bien los pacientes pueden presentar
síntomas previos a los hallazgos radiográficos, los hallazgos típicos son
dilatación de la tráquea y de los bronquios principales bilaterales. También se
pueden observar bronquiectasias, así como opacidades intersticiales reticulares
con o sin pérdida de volumen, que representan cambios fibróticos
postinflamatorios.
La TC de alta resolución puede ser diagnóstica dado el
contexto clínico adecuado. Si el diámetro traqueal es superior a 3 cm y los
bronquios principales tienen un diámetro de entre 2 y 2,5 cm, se puede
establecer el diagnóstico. Las imágenes espiratorias pueden mostrar colapso de
las vías respiratorias más grandes (es decir, una tráquea en forma de media
luna) y atrapamiento aéreo. La bronquiectasia y la bronquiolectasia son
características distintivas y pueden aparecer como estructuras quísticas
agrupadas en el espacio subpleural, donde pueden confundirse con enfermedad
pulmonar quística o panalización. Los pacientes con bronquiolectasia extensa
pueden tener un mayor riesgo de fístulas broncopleurales y neumotórax
recurrentes, lo que debe considerarse en un paciente con antecedentes de MKS y
nuevo dolor torácico. Pueden estar presentes cambios fibróticos predominantes
perihiliares, como en nuestro paciente, con grados variables de pérdida de
volumen, y probablemente sean secuelas de infecciones recurrentes.
Diagnóstico diferencial
Varias otras afecciones congénitas pueden provocar
traqueobroncomegalia, aunque no en un grado similar al del síndrome de MKS. La
fibrosis quística puede causar una patología pulmonar similar, aunque los
pacientes serán más jóvenes, generalmente tendrán vías respiratorias impactadas
e inflamadas y presentarán manifestaciones extrapulmonares. Otros trastornos
congénitos del tejido conectivo con cambios similares en las vías respiratorias
incluyen cutis laxa, síndrome de Ehlers-Danlos, síndrome de Marfan y ataxia
telangiectasia. La EPOC puede producir síntomas similares y causar una
traqueomalacia adquirida. La enfermedad pulmonar fibrótica en etapa terminal
puede producir bronquiectasias por tracción irreversibles y, potencialmente,
dilatación traqueal. Además, la ventilación mecánica prolongada puede causar
laxitud y dilatación de las vías respiratorias similares.
Tratamiento
Las alteraciones de las vías respiratorias se
consideran irreversibles, por lo que el tratamiento se centra en el control de
los síntomas y la reducción de las complicaciones a largo plazo. Se recomienda
dejar de fumar y evitar irritantes y partículas. Se aborda la EPOC o el asma
concomitantes para limitar la morbilidad adicional. Las infecciones se tratan
de forma agresiva, generalmente con antibióticos de amplio espectro que cubren
infecciones atípicas. El uso de expectorantes y la fisioterapia torácica se
consideran útiles para prevenir infecciones recurrentes. Se puede considerar la
colocación de un stent traqueal si existen vías respiratorias particularmente
propensas al colapso, pero la afectación difusa de las vías respiratorias
limita su utilidad potencial.
Referencias
- Kapoor
S. Mounier-Kuhn syndrome: a rare and often overlooked cause of bronchial
dilation and recurrent respiratory tract infections. J Bras
Pneumol. 2014;40(1):96-97.
- Krustins
E. Mounier-Kuhn syndrome: a systematic analysis of 128 cases published
within last 25 years. Clin Respir J. 2016;10(1):3-10.
- Payandeh
J, McGillivray B, McCauley G, Wilcox P, Swiston JR, Lehman A. A clinical
classification scheme for tracheobronchomegaly (Mounier-Kuhn
syndrome). Lung. 2015;193(5):815-822.
- Simon
M, Vremaroiu P, Andrei F. Mounier-Kuhn syndrome. J Bronchology
Interv Pulmonol. 2014;21(2):145-149.






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