Una colega, envió a un foro esta imagen con el
siguiente texto:
Paciente de 35 años con infecciones cutáneas
recurrentes, como se muestra en la foto (en la fosa cubital), que se presentan
varias veces al año. No tiene antecedentes médicos relevantes ni antecedentes
familiares significativos. No recuerda cuándo comenzó esta afección, pero
afirma que la padece desde hace muchos años.
Opinión: Se observa un rash vesículopustular, cuyas lesiones
básicas están rodeadas de una zona eritematosa y agrupadas en forma de
ramillete que evoca un aspecto herpetiforme. El carácter recidivante a lo largo
del tiempo, en la misma zona es sugerente de infección por HERPES SIMPLEX, más
que HERPES ZÓSTER (que es un diagnóstico alternativo), sobre todo por la
ausencia de dolor, característico y casi obligado en zóster. Hay que decir por
otro lado que esta no es una localización frecuente de la infección por herpes
simplex que afecta más las regiones mucocutáneas perioral o genital, pero puede
ser. De todas maneras, y para salir de dudas, una PCR de un hisopado del líquido
de una lesión, permitiría con alta sensibilidad y especificidad, primero
confirmar el diagnóstico y segundo, discriminar entre infección por VHS-1,
VHS-2 y VVZ. FOLICULITIS BACTERIANA AGUDA (por ejemplo, estafilocócica), es
otra posibilidad por lo que sería fundamental desde el punto de vista
semiológico determinar si las lesiones son folículocentricas (ampliando la
imagen no parece). Si la localización de los brotes es siempre exactamente la
misma esto apoya la teoría herpética sobre la foliculitis pero aun así, sería
de buena práctica descartar colonización por estafilococo, en narinas, axilas y
región perineal. Por otro lado descartar
diabetes o inmunocompromiso (FOLICULITIS EOSINOFÍLICA asociada a SIDA)
Partiendo de que la primera opción es infección por VHS,
si los episodios son frecuentes (por ejemplo, más de 6 por año), o muy molestos,
o presentan complicaciones como por ejemplo eritema multiforme asociado a VHS, una
opción, si no se decide confirmar con PCR, sería intentar una terapia supresora
con un antiviral, por ejemplo aciclovir 400 mg 2 veces por día, o valaciclovir
500 mg por día por al menos 6 meses y evaluar los resultados.
